Como sé que todavía sois muchos los que estáis a medio gas, hoy quería tratar con vosotros un tema algo más ligero de lo habitual, pero que no por eso deja de ser curioso. Y es que más de una vez he leído sobre este tema y, reconozco que, aunque no creo que se trate de una ciencia exacta, puedo decir que es bastante acertada.

Te hablo de la elección que hacemos de las bebidas, en función de nuestra personalidad. ¿Verdad que es curioso? Porque lo lógico sería que nos gustara un producto de este tipo por su sabor, textura o por lo que produce en nosotros. Pues bien, en realidad, parece ser que prima más esto último sobre los otros dos y, por tanto, a la hora de escoger, de manera inconsciente, nuestra bebida favorita, lo hacemos en función de cómo somos; en definitiva, de cómo sentimos.

Así que si quieres saber más sobre este curioso tema, sigue leyendo porque, hoy, la cosa tiene miga. Después, me encantará saber qué opinas sobre todo esto. Recuerda: no se trata de una tesis doctoral, sino de conclusiones que han sacado diferentes expertos en la materia, es decir, en marketing emocional, entre otros.

Infusiones en función de tu personalidad

Partimos de la base de que toda persona que bebe infusiones, ya sean con o sin teína, es gente a la que le gusta cuidarse. Puede que no todas cumplan con este requisito y que algunas lo hagan porque no les ha quedado otro remedio (son muy pocas, pero algunas lo hacen por recomendación médica, frente al café, por ejemplo), pero en el 99% de los casos se hace porque les gusta cuidarse y lo disfruta mientras lo hace.

Y es que a estas alturas y aunque España sea un país donde la mayoría prefiere el café frente al té (un 24% frente a un 4% de personas que toman más de una taza de té o café al día), por todos es sabido que el té y las infusiones son saludables y que tienen múltiples beneficios para nuestro organismo y mente, tal y como hemos citado en más de una ocasión.

Pues bien, partiendo de la base de que la persona que toma té o infusiones es aquella a la que le gusta cuidarse, ahora nos metemos de lleno con las variedades generales:

  • Clásicos: para los paladares más exigentes; los sibaritas y verdaderos amantes del té. Son personas que conocen a la perfección los tiempos de infusión y las características de las bebidas que toman. Cuanto más natural y sabor tenga, mejor que mejor. Son personas que lo maridan con todo. Son tipos de té que gustan más a los hombres, frente a las mujeres.
  • Afrutados: por lo general es gente más joven, aunque también los hay maduritos, pero que no llevan mucho tiempo en el mundo del té. Lo toman de manera esporádica o una vez al día, muchas veces después de la comida del mediodía o de la cena. Su objetivo es sentirse bien y quedarse con un buen sabor de boca.
  • Más amargos: para personalidades más fuertes, a las que los retos no les asustan. Se podría asimilar bastante a las personas de los tés clásicos, con la diferencia de que estos últimos son más cautos que los que prefieren los tés más amargos. En general, más preferidos por los hombres.
  • Más dulces: los que más gustan a los niños y a las mujeres. Son fáciles de beber, no necesitan azúcar, son ideales para consumir durante las sobremesas o para socializar en eventos donde prima lo natural.

Si desmigamos aún más el asunto, también se puede hablar de personalidad en función del tipo de té:

  • Té verde: para personas activas, a las que les gusta la naturaleza, alegres y que, en general, les gusta hacer deporte. Algo que no es de extrañar teniendo en cuenta todos los beneficios que esta variedad de té tiene para los deportistas, sin olvidar su acción quema-grasas (siempre y cuando, por supuesto, lo acompañes de dieta saludable y ejercicio).
  • Té negro: para las personas sociables y activas, porque es un té que invita a la conversación, a la reflexión y a la concentración. Además, y aunque puede que algunos no lo sepan, es ideal para aquellos que son algo torpones cuando hacen ejercicio y siempre terminan con alguna rotura, ya que ayuda a cuidar la musculatura.
  • Té blanco: se dice que gusta mucho a las personas tranquilas, sencillas y transparentes. Que buscan en lo cotidiano su bienestar. Personas con las que se puede conversar y estar tranquilamente a su salud, que transmiten calma. En cuanto a gustos, eres una persona que apuesta por los sabores delicados. Además, es ideal para aquellas personas que velan por tener una piel bonita y, por tanto, que son coquetas.
  • Té amarillo: para personas muy especiales, aquellas que buscan en lo extraño la belleza, que huyen de las masas y de lo que le gusta a todo el mundo; algo que casa a la perfección con este té, que no es sencillo de encontrar en muchos lugares – al menos no en España- ya que su producción no es tan abundante como la de otras variedades clásicas como el té verde, rojo o negro.
  • Té rojo: por lo general, son personas más serias, que tienden más hacia lo clásico, pero con las que pueden hablar y tener una conversación seria. Son personas a las que se reconoce por tener una personalidad fuerte y que se convierten en referentes para otros. Una personalidad que casa a la perfección con ese sabor tan característico y destacado del té rojo.
  • Té oolong: para los aventureros, a los que les gusta la diversión y no se conforman con lo habitual. Huyen de los clásicos, pero buscan siempre la calidad. El té oolong reúne todas esas características. Por lo general, se trata de una variedad de té que gusta más a mujeres que a hombres, probablemente, porque estos últimos suelen decantarse por sabores más fuertes y el oolong es más similar al té blanco, aunque con más carácter.

Tipo de café según tu personalidad

Al igual que el té, el café también se toma de maneras muy diversas y en función de cómo lo pidas, parece ser que tu personalidad se orienta más hacia un lado u otro (de ahí que tampoco sea extraño que a cierta edad te guste más tomar el café de una manera o de otra).

  • Café americano: para los clásicos e inconformistas. Gente con personalidad marcada, a la que le gusta la sinceridad y disfruta de sus momentos de intimidad. Son leales y directos; no les gusta andarse con rodeos.
  • Café con leche: son personas clásicas y algo indecisas, ya que van a la opción segura ante la indecisión de tener que escoger entre diferentes bebidas para elegir. Eso sí, siempre te sentirás cómodos con ellos porque les gusta complacer a la gente.
  • Café expresso: se trata de personas a las que les gustan los sabores fuertes y eso se ve reflejado en su personalidad. Por lo general, suelen ser líderes de su grupo y trabajadores. Son personas en las que se puede confiar, pero nunca serán los reyes de la fiesta.
  • Capuccino: son personas divertidas y dulces, algo alocadas y creativas. Es fácil pasárselo bien con ellos, pero también te pueden volver loco a partes iguales.
  • Café con hielo: al igual que las personas a las que les gusta el café con leche, te gustan los sabores clásicos. Huyes de la moda y prefieres ir sobre seguro. Personas en las que se puede confiar, algo serias, pero con las que tampoco te aburrirás.

Y tú, ¿eliges infusiones o café?

Es curioso cómo hay personas que pueden descifrar la personalidad de otras en función de la bebida que elijan o del modo en el que la toman.

Y, ahora ha llegado tu turno. ¿Te has visto reflejado en alguna de las descripciones que acabamos de hacer? ¿Aciertan o son totalmente erróneas? ¿Te ha pasado alguna vez de decir: “de este me fío porque bebe tal cosa o este es de una manera por que le gusta esta otra? ¿Crees que es real o son juicios infundados?

Sea cual sea tu opinión, nos encantará conocerla. ¡Gracias por estar ahí!