Si eres tan friki o amante del té y las infusiones, en general, como nosotros, seguro que conoces datos acerca de la segunda bebida más consumida del mundo (después del agua) que la mayoría de la gente desconoce.

A nosotros nos encanta aprender cada día más cosas sobre las diferentes variedades de té y vamos anotando todas y cada una de las anécdotas que van apareciendo al respecto. Algunas las descubrimos por nosotros mismos, otras van surgiendo a través de las lecturas que realizamos o de los contactos con nuestros proveedores de las diferentes variedades de té que ponemos a tu disposición en nuestra tienda de té online.

Así que hoy queremos aprovechar esta entrada para contarte algunas de las que más nos han llamado la atención en estos últimos tiempos. Nuestro consejo: que te prepares una taza de té y disfrutes de este curioso viaje por el apasionante mundo del té.

13 curiosidades sobre las variedades de té

  1. Más de 20.000 variedades. Distribuidas en seis categorías (té rojo, té negro, té verde, té blanco, té oolong y té amarillo), a lo largo del mundo se cultivan más de 20.000 variedades de té, todas ellas procedentes de la planta de la Camelia Sinensis. Los diferentes tipos de tierra, clima o forma de cultivo y posterior forma de secado hacen posible que existan todas estas variedades de té. ¿Cuántas de ellas conoces tú?
  2. Desde 1908. Ese fue el año en el que se crearon las famosas bolsitas de té. El encargado de este producto que tanto nos facilita la vida a diario fue el americano Thomas Sullivan. Lo curioso del asunto, es que este vendedor de té quería que las muestras que él enviaba a sus clientes, estos las echaran directamente al agua. Sin embargo, sus clientes no lo entendieron así e introdujeron las bolsitas de seda en las que él había metido esa muestra de té. Fue así como se empezaron a utilizar y se hicieron, poco a poco, famosas.
  3. Profesiones dedicadas al té. Además del agricultor y las personas que trabajan en el campo recogiendo y haciendo el posterior proceso de secado del té y posterior preparación para su distribución, hay otras 3 profesiones ligadas al mundo del té: el sommelier, que es el que cata y conoce todas las variedades de té; el diseñador de té, que es la persona encargada de crear mezclas de té y, por último, el experto en protocolo y ceremonia, que es el encargo de preparar y servir el té como manda la tradición del lugar y del momento.
  4. Seis kilos al año. Es la cantidad de té que se consume, per cápita, en Emiratos Árabes. El mayor consumidor teniendo en cuenta estos parámetros, le siguen muy de cerca, Turquía y Reino Unido.
  5. Una taza que cuesta millones. En concreto, 1,025,000 dólares es lo que cuesta cada taza de té de Da Hong Pao. Este té está considerado como el mejor té del mundo. El mismo se cultiva en la región
    china de Quang Ho
    ; una zona montañosa con unas condiciones climáticas únicas que hacen de esta variedad de té la más valorada del mundo. Por supuesto, este té ni se lo puede permitir cualquiera, ni se sirve a cualquiera. Así que sólo lo toman personas realmente distinguidas del país nipón o gente con mucho dinero que se quiere dar el capricho (un gran capricho)
  6. Tazas especiales para hombres con bigote. Como sabes, el té, en especial en países como Reino Unido, comenzó siendo una bebida de la clase alta y tomarlo requería de un protocolo concreto entre la gente de este entorno. Así las cosas y con el objetivo de que los hombres con bigote no se lo mancharan ni se lo mojaran, el alfarero británico Harvey Adams inventó unas tazas especiales en el año 1860, tal y como puedes ver en la imagen de más abajo.
(FOTO: Pinterest)

7. Quemar calorías. Se ha demostrado que si tomas té antes de dormir, conseguirás quemar calorías mientras duermes. Todo eso, además de acostarte con una agradable sensación en paladar y estómago, en especial si te la tomas caliente.

8. Té y Sífilis. Seguro que has visto en más de una ocasión cómo, entre la gente más refinada (y a veces, cualquiera, sólo por instinto cuando coge una taza de té tradicional de porcelana) se repite un gesto común a la hora de tomar té: levantar el dedo meñique. En su momento, esto era como consecuencia de la atrofia que sufrían los dedos debido a la mencionada enfermedad. Por imitación y con el paso de los años, esto quedo como una costumbre y, hoy en día, sigue siendo habitual hacer ese gesto.

9. Té y Cha. Aunque en España y en la mayoría de los países de Europa y América llamamos a esta infusión procedente de la planta de la Camelia Sinensis, té, lo cierto es que la palabra Cha también se utiliza para referirse a esta bebida. Pero, ¿significan lo mismo? En realidad, no del todo. Depende del origen del mismo. Aquellos tés que se cultivan en China (salvo en el sur), Rusia, Turquía y Portugal, sí que se les denomina Cha, sin embargo, los procedentes del Sur de China o de la India, son conocidos como té. De hecho, en nuestros caso, son los orígenes de donde proceden la mayoría de las variedades que tenemos a la venta.

10. Té con mantequilla. Aunque suena algo extraño y, probablemente, al imaginártelo no te entren ganas de tomarlo, en el Tibet es todo un manjar. Pero te cuento más. Resulta que este té es tomado por sus habitantes desde primera hora de la mañana y el mismo les aporta la dosis de energía que necesitan para afrontar las jornadas laborales. Por eso toman varias tazas al día. Sin embargo, también es la bebida que se ofrece a la visitas a modo de hospitalidad. El mismo se elabora con té negro, mantequilla de Yak, sal, una nube de leche y agua. Hay una versión algo más light y occidental que se ha extendido y a la que se le añaden hierbas como el escaramujo, el laurel o la menta poleo y que se elabora con té verde, pero no es el real. Este último se suele vender como remedio para adelgazar, pero, como tú bien sabes, el éxito de adelgazar no se basa sólo en tomar té, sino en acompañarlo de una dieta sana y equilibrada y hacer ejercicio.

11. Preparar la taza de té perfecta. En su libro ‘A nice cup of tea ‘, el famoso periodista y escritor británico, George Orwell , explicaba “traté de tomar el té sin azúcar un par de semanas y es muy poco probable que vuelva a querer arruinar su té endulzándolo”. Y es que tal y como él mismo añadía en las características de una buena taza de té, “el té, a menos que uno lo esté tomando al estilo ruso, se debe beber sin azúcar. Sé muy bien que soy una minoría. Pero aún así, ¿cómo puede denominarse amante del té de verdad si destruye su sabor poniéndole azúcar? Si le pone azúcar sería igualmente razonable ponerle pimienta o sal. El té es amargo, al igual que la cerveza. Si lo endulza estaría perdiendo el sabor auténtico del té, ya que sólo sabría a azúcar”.

12. Un 24% menos. Ese es el porcentaje que ganas en salud si tomas, de forma habitual, una taza de té, tal y como confirman las investigaciones del francés Nicolas Danchin . En concreto, asegura el investigador que hay un 24% de posibilidades menos de morir de un ataque al corazón, tomando té, a diario.

13. Mucho más que una bebida. Que el té lo utilizamos para disfrutar de un momento de placer y bienestar, es cierto, pero también que sirve como truco natural para mejorar el aspecto de nuestra piel, reducir el mal olor de los zapatos poniendo bolsitas de té en ellos o para limpiar muebles de madera, sin dañarlos, entre otros beneficios curiosos.

¿Qué te han parecido estas curiosidades? ¿Las conocías todas? Me encantará que me lo cuentes en comentario. Y si, además, tienes alguna curiosidad más que añadir, por supuesto, será totalmente bienvenida. ¡Hasta el próximo post!