Postres de Navidad y Año Nuevo de Japón y China

China y Japón, Japón y China. Estos dos países siempre están muy presentes en nuestra vida. Y es que vivimos de uno de sus mayores tesoros gastronómicos y culturales: el té. Una bebida que nos parece increíble. Por esta razón, también nos encanta conocer las costumbres de estos países y ahora que estamos en plena Navidad, que mejor que investigar un poco sobre el tema.

Pero, como también sabemos, porque así nos lo demandáis, que os encanta elaborar recetas con infusiones. En esta ocasión nos hemos querido centrar en postres que son típicos de las navidades de China y de Japón, de manera que podáis hacerlos estas navidades y darle un toque más exótico a esta parte de las comidas o cenas que vayáis a preparar.

Por qué no, también puede ser una buena idea, para sorprender a la persona que te ha invitado a comer o cenar en su casa, ya sean familiares, amigos o la familia política y es de las primeras veces que vas a pasar uno de estos días con ellos.

Si me permites, he querido preparar una pequeña introducción de cómo se viven las navidades en estos países asiáticos (grosso modo, está claro) y, después, pasamos ya a los postres, porque creo que se va a entender mejor el origen de los mismos. ¡Empezamos!

Cómo celebran las navidades en Japón

Está claro que, al no ser un país de origen católico, la Navidad, como tal, no la celebran. Pero como sucede como con otras muchas costumbres, en Japón han sabido adoptar muy bien las de otros países y la Navidad es una de ellas.

Hay dos cosas que son muy típicas en Japón en Nochebuena: una, aunque parezca curiosa y paradójica, es tomar pollo frito de una famosa cadena americana, aunque otros también lo hacen al estilo más casero, en su casa. Por supuesto, esta tradición, según cuentan, data de comienzo de los años 70.

Eso por un lado y, por otro, también lo celebran tomando un pastel al que llaman, kurisumasu kēki (Pastel de Navidad), y del que más tarde te voy a hablar. Además, no puede faltar la infusión de O-toso (sake caliente), que se elabora a base de hierbas y especias, como la canela y la pimienta.

Por supuesto, más allá de la comida, también tienen su particular Papá Noël, que es el el monje budista Hotei-osho, que, tradicionalmente, trae regalos a los niños que se portan bien. Eso sí, al igual que ha pasado con la tradición del pollo, también es cierto que ya son muchas las casas donde hablan de la llegada de Papá Noël.

La Navidad en China

A diferencia de Japón, en China no hay tanta costumbre de celebrar la Navidad al estilo occidental. Sin embargo, sí que hay parte de la población china que es católica (se estima que entre el 1 y el 2% de la población) y éstos sí que lo celebran. Algo que se ve especialmente en la calle, donde se decoran los árboles con farolillos y cadenas de flores de papel, que ellos llaman “los árboles de la luz”.

En lo que a los niños y los regalos, respecta, estos reciben la visita de Dun Che Lao Ren (el hombre viejo de la Navidad).

Pero lo que más se celebra, y es a finales de enero, es el Año Nuevo Chino. En este caso, sí que hay una tradición gastronómica asociada, así como unas actividades. De las primeras y, en concreto, de un postre que se consume en esa fecha tan señalada para la comunidad china, te hablo más abajo.

Receta de Pastel de Navidad de Japón

(FOTO: https://www.taysbakers.com/)

Hay varias maneras de elaborar este pastel, pero te doy mi propia versión, ya que, en resumen, se trata de un bizcocho, bañado en crema batida y al que se le añaden fresas. Así que, ya ves, que no se trata de un postre complicado y que, además, lo pueden tomar grandes y pequeños, sin problema.

Por tanto, en el caso del bizcocho, o bien lo compras ya hecho (son muchas las superficies comerciales donde ya te venden bases de bizcocho y, aunque no son como las caseras, no están nada mal en caso de apuro), eso sí, procura que sea lo más alto posible; o bien, lo elaboras tú mismo en casa, con los siguientes ingredientes: 2 huevos, 60 gramos de azúcar, otros tantos de harina de trigo, dos cucharadas soperas de leche y 10 gramos de mantequilla derretida.

Una vez tengas todos los ingredientes, sólo tienes que mezclar todos los ingredientes (te invito a que comiences batiendo los huevos con el azúcar. TRUCO: si bates las claras y las yemas por separado, el bizcocho te quedará más esponjoso y subirá más), poner el horno a precalentar, durante 10 minutos, a 200 grados y una vez pasado este tiempo, en un recipiente redondo para horno, previamente engrasado, añade la mezcla de los ingredientes.

A continuación, sube la temperatura a 250 y déjalo durante unos 20-25 minutos. Pincha para ver si sale el cuchillo limpio y, una vez lo haga, el bizcocho estará listo.

Mientras el bizcocho se va templando, toca el turno de preparar el resto de la tarta. Para la crema vas a necesitar: 200 ml de crema fresca y 4 cucharadas de azúcar. En este punto es donde me gustaría aportarte mi toque. Y es que, como bien sabes, a nosotros nos encanta utilizar el té matcha en nuestras recetas. Así que te proponemos que a esos dos ingredientes, le añadas cucharada y media de té matcha sabor a fresa y vanilla. ¡Te va a sorprender su sabor!

Si lo prefieres, para no arriesgarte, por si no gustara a todo el mundo, puedes hacer la crema sólo con los dos ingredientes y, por otro lado hacer una con esta mezcla que te indico, y añadirla, a modo de decoración, junto a las fresas, para que el que quiera lo pruebe y el que no, lo quite.

Elijas lo que elijas, una vez tengas la crema fresca preparada, sólo tendrás que recubrir todo el bizcocho con ella (te invito a que lo hagas con una espátula de cocina) y, por último, añadas las fresas, que se colocan sobre la tarta.

Para que quede compacto, mete el bizcocho (asegúrate de que esté frío) en la nevera, durante un par de horas y sácala un poquito antes de que la vayáis a comer, para que no esté muy fría, pero que tampoco se derrita la crema.

Galletas de nuez: felicidad para el Año Nuevo chino

Una de las cosas que más me gustan de China es que las comidas tradicionales van más allá de la alimentación pura, sino que también tratan de alimentar el espíritu y la mente; me explico. Por ejemplo, estas galletas de las que te voy a hablar hoy, simbolizan la felicidad. Cuando te las preparan, es eso lo que te están deseando tus seres queridos. ¿No es un acto bonito? ¡A mí me encanta!

Pues bien, si tú también quieres llevar felicidad a los tuyos (además de deleitarles el paladar), vas a necesitar para la elaboración de estas galletas, los siguientes ingredientes: 2 cucharadas de harina, media de bicarbonato, un cuarto de sobre de levadura en polvo, 2 cucharadas de azúcar, 1 huevo, 1 pizca de sal y un cuarto de taza de nuez molida y 12 nueces enteras.

Una vez tengas todos los ingredientes deberás mezclar, por un lado, la levadura, el bicarbonato y la harina; por otro, la mantequilla, el azúcar y la sal. A continuación se mezclan estas dos masas y se añade la mitad del huevo previamente batido. Por último, añade las nueces enteras y pártelas en trocitos y mezcla bien hasta obtener una masa compacta.

Pon a precalentar el horno a 180 grados, durante 10 minutos. Mientras tanto, estira la masa sobre una superficie limpia, coge un vaso y haz unos 12 círculos con él (es más o menos la cantidad de galletas que te salen con estos ingredientes).

A continuación, pon las galletas en la bandeja del horno, espólvorea en cada una de ellas una pizca de nuez molida, tápalas con paño de cocina y deja que reposen unos 15 minutos. Pasado este tiempo y con un pincel de cocina, pinta las galletas con el resto del huevo batido que te ha quedado y mételas en el horno, a unos 200 grados, durante 20 minutos.

Sácalas, déjalas enfriar y…¡a disfrutar del Año Nuevo!

Te deseamos, de corazón, que 2020 te traiga muchas alegrías.

2 comentarios en «Postres de Navidad y Año Nuevo de Japón y China»

  1. Muy buen artículo, muchas gracias por las ideas, he estado buscando diferentes maneras de dar un toque diferente, y creo que he dado en el clavo!

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