Para los exámenes del instituto, de la universidad, del centro de formación profesional, para las oposiciones o, simplemente, para ese curso al que te has apuntado para seguir renovando los conocimientos sobre tu sector o, directamente, reinventarte…¿te das cuenta para cuántas cosas necesitas estudiar? A veces, hasta para el discurso de boda de un familiar o amigo íntimo.

Y no, no siempre es fácil concentrarse o hacerlo de manera que seamos productivos y, por tanto, el tiempo nos cunda todo lo que nos tiene que cundir. Pero estudiar, cuando se tiene que hacer, es necesario.

Por eso, hoy hablamos de técnicas de estudio que te ayudarán a ser más productivo en este sentido, pero también claves para lograr concentrarte mejor y, por supuesto, qué tés e infusiones te vienen mejor a la hora de reforzar tu capacidad mental y de concentración.

¿Te apuntas? ¿Sí? Entonces, coge papel y boli porque empezamos. Eso sí, para este caso no vas a tener que estudiar. Será ligerito y muy sencillo.

7 claves para ser más productivo

Muchas veces no es que sea por no saber estudiar, sino por la falta de organización o de concentración por lo que fallamos a la hora de estudiar o, simplemente, no nos cunde tanto como nosotros quisiéramos. Así que hemos revisado parte de la bibliografía que hay al respecto y hemos recopilado para ti 7 claves que tienes que tener en cuenta a la hora de ponerte a estudiar. Son las siguientes:

  1. Tu espacio de estudio. No importa que tengas una casa pequeña o que compartas cuarto. Se trata de encontrar ese lugar donde tú puedas estudiar y evadirte del resto (los tapones hacen milagros a la hora de aislarte del ruido – esto no lo cuentan los gurús, pero te lo digo yo por experiencia- y cada vez son más sofisticados). Ese lugar tiene que ser cómodo, tener el espacio suficiente para poner las cosas que necesites y no te molesten y, siempre que sea posible, con el máximo de horas de luz natural posible.
  2. Buen ambiente. Con esto me refiero a que en el lugar no se pase ni frío ni calor. Puede haber días excepcionales, pero que por norma general puedas estar cómodo en este sentido. Que si tienes que echar mano del aire acondicionado o la calefacción, estos sean lo menos ruidoso posible.
  3. Elimina las distracciones. Fuera dispositivos móviles u otro tipo de distracciones que te impidan mantener concentrado en lo que de verdad importa, los apuntes. Y si estás estudiando desde el ordenador, ponlo en modo avión, salvo que necesites Internet para estudiar. En este último caso, cierra todas las notificaciones que puedas; así evitarás distraerte con ellas.
  4. Ten a mano todo lo que necesites. Bolígrafos, lápices, fluorescentes, goma, calculadora…en definitiva, todo el material que creas que vas a necesitar para estudiar (sólo el básico e imprescindible) tenlo a mano. De lo contrario te levantarás más veces de las que necesitas para mantenerte concentrada y será en vano haber aplicado todo lo anterior.
  5. Entiende y no me memorices. Es cierto que antes nos enseñaban así, pero está más que demostrado que centrarse sólo en memorizar no sirve de nada. Para que dé resultado, es necesario entender qué es lo que estamos estudiando, ya sea una fórmula matemática o un apartado del Código Civil. Si sólo te centras en memorizar, corres el grave riesgo de que se te olvide en menos de lo que canta un gallo y eso puede ser mucho antes del examen.
  6. Fíjate unos objetivos. De esta manera te resultará más sencillo concentrarte en cada sesión de estudio. Eso sí, es esencial que las metas sean realistas. Quizá el primer día te equivoques y estudies menos de lo que habías pensado; esto te servirá para ajustar algo más los tiempos para la siguiente sesión.
  7. Empieza con tiempo. No hay nada más incompatible con el estudio que el estrés. Para evitarlo, nada como programarte con tiempo. Es cierto que según las circunstancias personales no siempre es sencillo. Para esos casos, intenta rascar tiempo de donde puedas. Piensa que el ocio está genial, pero a veces hay que intentar dejar de lado ciertas cosas, al menos durante un periodo corto de tiempo, si queremos sacarle partido a otras.

3 técnicas de estudio para aprender mejor

Además de tener en cuenta las mencionadas claves, también te va a venir genial aplicar las siguientes técnicas asociadas al estudio y a la mejora de la productividad, para tener los resultados que buscas:

  1. Técnica Pomodoro: es muy sencilla y le funciona a mucha gente. Se trata de estudiar haciendo pausas cortas y largas. Así las cosas, sólo necesitas un temporizador o poner una alarma (suave) en el móvil que te permite hacer una parada de 5 minutos cada 25 de estudio. Cuando lo has hecho 4 veces, es decir, a las 2 horas de estar estudiando, paras entre 20 y 30. Esas paradas han de ser reales y te ayudarán a desconectar, para reconectar mejor. La pausa larga puedes aprovecharla para tomar una infusión tranquilamente o bajar, por ejemplo, a comprar el pan o, simplemente, caminar un poco y que te dé el aire.
  2. Toma tus propios apuntes: a pesar de que tengas los que te hayan pasado o los del libro, incluso los tuyos mismos, nada como hacer un esquema de todo lo que vas aprendiendo. Comienza por la idea principal del tema y, después, extrae los diferentes subtítulos o grandes ideas. A partir de ahí, te resultará más sencillo rellenar los huecos. ¿Para qué te sirve esto? Para memorizar, porque antes has tenido que entender y porque cuando uno lo escribe entendiendo lo que hace, siempre resulta más sencillo aprender.
  3. Utiliza colores. Y subraya. No se trata de subrayarlo todo, sino de hacerlo sobre lo más importante. Esta es una técnica de estudio muy sencilla, pero que funciona genial, en especial entre aquellas personas que tienen una memoria más visual. Además, a la hora de volver a leer los apuntes, te resultará mucho más agradable.

5 tés e infusiones para ti

Hace algún tiempo hablamos de las plantas que te ayudan a concentrarte. En este caso, hemos fijado nuestro objetivo en el estudio, pero el mismo requiere de mucha concentración, así que te invito a leer este artículo si todavía no lo has hecho. Eso sí, te invito a que lo hagas tomando alguno de los tés e infusiones que te voy a nombrar a continuación y que son ideales a la hora de estudiar, no sólo porque activan el cerebro, sino porque te ayudan a descansar y desconectar cuando es necesario, algo básico si queremos rendir al 100%.

  1. Té rojo: al igual que en el caso anterior, el té rojo te ayuda a activar tu mente y a concentrarte, además de reducir tu nivel de estrés. Puedes seleccionar cualquiera de nuestros tés rojos y, en concreto, te recomendamos estos dos: té rojo Pu Erh Canela y el té rojo Pu Erh Cherry. Ambos los puedes tomar sólo con agua o con una nube de leche.
  2. Té negro: porque ayuda a despejarse y a activar la mente, además de contribuir a la mejora de la concentración. Cualquiera de nuestros tés negros te vendrá genial, pero me gustaría destacar 2 de ellos: el té chai cúrcuma y el té negro sonrisa africana, ya que ambos contienen ingredientes que mejoran la salud mental, como el plátano en el caso del segundo té y la cúrcuma, en el caso del primero.
  3. Té verde: es motivador, por lo que te anima a estudiar. Te invito a probar el que lleva aloe vera, para que su aroma te ayude a mantenerte más centrada, al igual que el té verde jengibre y manzana eco.
  4. Infusión de cúrcuma y cacao: para aquellos que prefieren evitar la teína, la infusión de cúrcuma y cacao es ideal para recargar energías, despertar la mente y disfrutar de una bebida caliente y natural realmente agradable de sabor.
  5. Infusiones para descansar: porque a veces, después de llevar horas estudiando, cuesta conciliar el sueño. Por eso te recomiendo, entre otras, las pirámides dulces sueños o la infusión Dulces Sueños.

…y….café

Por supuesto, no nos olvidamos del café, sin duda, uno de los estimulantes más conocidos. Pero, ¡ojo! tampoco conviene abusar de él. Recuerda no tomar más de 2 ó 3 tazas al día del mismo. Por supuesto, también puedes terminar el día con un café descafeinado.

Esto es todo por nuestra parte. Esperamos que te haya resultado de utilidad y que lo compartas con tus amigos, en tus redes, de manera que ellos también puedan beneficiarse de estos consejos. ¡Hasta el próximo post!