Durante el verano, la subida de temperaturas es un hecho. A pesar de que es algo habitual, en los últimos años nuestro país está sufriendo más episodios de calor extremo de los habituales, que llevan a que se alcancen más de 40 grados durante varios días seguidos. Las olas de calor son vientos que van desde África a la península en un espacio cada vez más corto de tiempo. La principal causa son los efectos que está teniendo sobre la meteorología el cambio climático.

Precauciones a tomar durante las olas de calor

Ante cualquier situación de riesgo extremo conviene tomar una serie de medidas. Todos los años, durante las olas de el calor, organismos oficiales como el Ministerios de Sanidad o los diferentes ayuntamientos insisten en la importancia de concienciar a la población sobre los riesgos que estas condiciones climatológicas adversas pueden tener sobre su salud.

Entre las medidas que podemos tomar durante estos períodos de calor sofocante está la de evitar exponerse al sol en las horas centrales del día o aquellas en las que más aprieta. Si nuestro trabajo implica tener que trabajar en la calle debemos llevar elementos que nos protejan del sol como: un sombrero o gorra, una sombrilla, gafas de sol homologadas. También es altamente recomendable utilizar una crema solar de foto protección adecuada a nuestra piel.

Junto con protegerse del sol, otra de las medidas que debemos tomar es la de procurar estar bien frescos durante el día: en casa siempre existen unos lugares que están más fríos que otros y es en los que tenemos que pasar el mayor tiempo posible. Darnos una ducha fría y bajar las persianas todo lo posible son otras de las medidas que nos ayudan a combatir las altas temperaturas en casa. Es siempre útil en verano disponer de un aparato de aire acondicionado o un ventilador, ya que ayudan a mitigar las altas temperaturas, eso sí, siempre cuidando nuestra salud para no coger resfriados o dolores de garganta por culpa de estos aparatos. Debemos evitar viajar en coche y dejar dentro de él a nuestras mascotas o a los niños.

Si vamos a salir de casa se debe procurar no hacerlo en las horas centrales del día y lo mejor es refugiarse en establecimientos que tengan aire acondicionad,  además de vestir con prendas claras que nos ayuden a transpirar y que sean ligeras como por ejemplo los vestidos. Por supuesto si en la calle o en casa notamos que algo no marcha bien en nuestro organismo conviene acudir al centro de salud más cercano.

Hacer deporte es otra de las actividades que se debe evitar en las horas centrales del día y si queremos salir a andar o a correr, el mejor horario durante una ola de calor son las primeras horas del día o al atardecer. Si se tienen animales de compañía que necesitan bajar a la calle ciertas horas debemos intentar acostumbrarlos a que sea en estos períodos de tiempo. Si aún así queremos realizar ejercicio físico y no podemos ceñirnos a este horario podemos aprovechar a hacer deportes acuáticos como la natación o el surf.

Otra de las precauciones que tenemos que considerar está la de beber mucho líquido: da igual si bebemos agua, té o zumos sin azúcar. Lo ideal es hacerlo sin esperar a tener sed y en gran cantidad (entre dos litros y tres de agua). Los alimentos que contienen agua, como la sandía, son perfectos para ayudar con ese aporte de agua que necesitamos extra. Lo mejor es beber líquidos que contengan sales minerales, ya que estos se pierden a través del sudor y cuando realizamos algo de ejercicio físico.

La población de riesgo: ancianos, enfermos y niños

Las personas más vulnerables son las que deben estar especialmente protegidos cuando llega una ola de altas temperaturas, ya que no afecta a todos por igual. Las personas de edad avanzada  que viven solas o son dependientes son uno de los grupos de especial riesgo, ya que si sufren una indisposición en casa no tienen a quien recurrir por lo que es recomendable que se encuentren vigiladas.

Del mismo modo, los enfermos crónicos con problemas de corazón, enfermedades respiratorias o diabéticas son un grupo especial a tener bajo vigilancia durante estos períodos.

Hay que tener un mayor cuidado con los golpes de calor si se padece sobrepeso, ya que el cuerpo, debido a la grasa acumulada, no es capaz de expulsar el calor y tiene más dificultados para regularse térmicamente.

Si hay otro grupo que también necesita una supervisión constante durante las olas de calor son los niños menores de cuatro años y las mujeres que estén embarazadas. Ya que el cansancio y la sensación de fatiga se vuelven más patentes y pueden sufrir deshidratación y taquicardias que puede poner en riesgo tanto su vida como la del futuro bebé en el caso de las embarazadas.

Si perteneces a uno de estos grupos de riesgo sigue todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias y no te olvides de estar hidratado durante todo el día con zumos, agua o tés.

Los mejores tés, infusiones o cafés para refrescarse

El té puede tomarse igualmente frío o caliente y es una de las bebidas que más beneficios aportan a nuestra salud. Los siguientes tés son ideales para tomarlos fríos gracias a las materias primas con las que están hechos.

El limón es una de las frutas que más éxito tienen en momentos de altas temperaturas ya que se asocia con un sabor refrescante. Así, el té verde y blanco sorbete de limón, que contiene, además, capullos de rosa blanca, granulado de yogur y bergamota, es la bebida ideal para refrescarse a cualquier hora. Llévalo en un termo hermético si estás todo el día fuera de casa o si te lo quieres tomar en la oficina durante la jornada. El té verde es rico en antioxidantes por lo que, entre otros beneficios, ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel y fortalece el sistema inmunológico. El té blanco te ayudará a combatir la fatiga, potenciar el funcionamiento de tu mente y a estimular las defensas.

Si no quieres olvidarte de los tés con propiedades digestivas en verano, prueba el té rooibos con jengibre y limón ecológico. Puedes tomarlo frío después de las comidas y notarás como la sensación de hinchazón y los problemas digestivos que puede ocasionar el cambio de hábitos ámbitos alimenticios, se reducen. Además de rooibos encontramos ingredientes como el lemon grass, regaliz, trozos de jengibre o la cáscara de limón que nos ayudan a aumentar esa sensación refrescante en los días de mucho calor. La combinación también de té verde y blanco Ryo es ideal para tomar frío, ya que aún así conserva todas las propiedades de los tés verde y blanco originarios de China, como el Lung Ching y el Pai Mu Tan. Incluye papaya, piña, fresa iofilizada y pétalos de rosa. Sin duda un té hecho para disfrutar y un regalo frutal para todos tus sentidos.

Una de las infusiones frutales más recomendables para el verano es la Infusión Bahama: el coco, la piña, y la manzana te transportarán a una de las islas del mar Caribe, con su potente sabor. Esta infusión te ayudará a regular tu transito intestinal, a la vez que actúa como un diurético suave. Combinado con el hibisco, la infusión bahama previene la hipertensión, regula el sistema cardiovascular y te ayuda a entrar en un estado de relajación profundo. Es ideal para tomar junto a la piscina o mientras tomas el sol en el jardín, ya que te ayudará a desconectar.

En aquellas mañanas calurosas en las que te apetece comenzar el desayuno con algo refrescante y a la vez necesitas un aporte de energía para afrontar el día, prueba el magnífico Café Indonesia se Sumatra Toba: es un café suave que tiene un sabor frutal de fondo combinado con unas notas de chocolate amargo y negro, además de un ligero toque picante. Es ideal para empezar la jornada refrescándote y quemar calorías durante la mañana, ya que acelera el metabolismo.

Si eres amante del café y quieres disfrutar de un buen expreso por las mañanas, el café expresso siciliano de nuestra selección gourmet es el idóneo, ya que su sabor es intenso y fuerte. Puedes tomarlo, también, en forma de granizado después de comer o a media mañana de almuerzo. Si quieres mezclarlo con leche de vaca o vegetal, este tipo de café es ideal para preparar capuccinos o latte machiatos.

Si prefieres empezar el día con un buen té frío, el té negro es tu mejor opción ya que es estimulante, lo que compensa el aporte de energía que tu cuerpo necesita para despertar y a la vez saciante, lo que evita que ingieras durante la mañana más calorías de la cuenta. Puedes combinar el té negro con un zumo de naranja o adquirir el té negro Sueños del Mediterráneo Ecológico ,con té negro y cáscara de naranja, ideal para tomar con leche o agua tibia.