Ya hemos hablado en otras ocasiones del té matcha, esa bebida que proviene de Japón y que ha supuesto una revolución en el mundo healthy. Este té verde molido se emplea en la ceremonia del té japonés y, como recordarás, tiene una forma especial de ser preparado: los instrumentos son fabricados en bambú y constan de una cuchara para medir la cantidad, y un batidor artesanal o chasen.

Para preparar esta deliciosa bebida se debe hervir el agua en un bol de cristal, simplemente para que éste se caliente. Después se vierte la cantidad deseada de té y agua y, con el batidor o chasen, se remueve en forma de zig zag, hasta que el té matcha esté disuelto.

Ahora que ya has recordado cómo se hace este té, te proponemos deliciosas bebidas que puedes preparar en todas las épocas del año, pero que en verano sientan aún mejor: son saludables y fresquitas. Sólo tienes que elegir las frutas que más te gusten o que estén de temporada, los lácteos que mejor se adapten a ti y disfrutar esta bebida tan sana y original que te hará ser la envidia de todos.

Smoothies con frutas y té matcha

Los smoothies son unas bebidas cremosas que mezclan zumo de frutas con una base de leche que puede ser vegetal, de vaca o incluso yogurt. En verano es muy frecuente combinarla con hielo picado o agregarle helado. Los smoothies, que se idearon en los países tropicales de América latina, pueden combinar también trozos de frutas y verduras y son conocidos como los zumos detox o zumos verdes que tanto consumen las celebrities de Hollywood.

A continuación te damos algunas ideas para que puedas prepararlas fácilmente en casa y, si lo deseas, llevártelas al trabajo o cuando salgas a pasear, por ejemplo.

Smoothie de plátano y espinacas

Esta bebida puede ser considerada como una de las más completas dentro de los zumos verdes. Al plátano se le atribuyen beneficios como el alivio de la ansiedad e irritabilidad, la disminución de la presión arterial, la reducción el colesterol y el alivio de los dolores de la menstruación.

Por su parte, las espinacas protegen la piel de los rayos dañinos del sol, regulan la presión arterial y la aparición de enfermedades oculares. Además, en esta bebida se agregan otros vegetales como la berza, que ayuda a favorecer el tránsito intestinal entre algunos de sus múltiples beneficios.

Para elaborar este smoothie se necesita: un plátano, hielos, una berza, espinacas, leche de almendra (u otra bebida vegetal) y té matcha en polvo y hojas de té verde molidas. Para que sea mucho más completo, y si quieres que sea también más nutritivo, puedes añadirle cereales o semillas como los copos de avena, el lino o la quinoa.

Su preparación es sencilla: sólo tienes que añadir todo a una batidora y batir hasta que quede líquido. Si te has pasado batiendo y quieres disfrutar de tu smoothie un poco más espeso, añade más plátano ya que aporta cremosidad a la mezcla.

Hacer un Smoothie Básico

Si no te apetece incorporar ninguna fruta ni verdura a tu smoothie y sólo quieres disfrutar el sabor del té matcha y, a la vez, refrescarte durante el verano puedes hacer un sencillo smoothie de matcha.

Al contrario que con la anterior mezcla y en vez de añadir leche vegetal, sólo necesitarás una cucharada de té machta, media taza de yogur normal o de soja y hielo al gusto. Si quieres, también puedes añadirle miel o azúcar moreno para endulzar el sabor del té, aunque, como ya sabes, desde Aromas de Té recomendamos tomar todos nuestros productos sin añadirle ningún tipo de edulcorante o, de hacerlo, que sean productos más naturales, como los palos de azúcar cristalizada o el sirope de ágave. El procedimiento es el mismo que con el smoothie de plátano y espinacas: meter todo en una batidora y batir.

Si por el contrario te apetece que este smoothie tenga un ligero gusto a una fruta, puedes probar a incorporar una cucharada de té matcha con sabor a naranja, a mora, o a fresa y vainilla. Si también quieres prescindir del azúcar o la miel, sin perder el dulzor, prueba el té matcha con caramelo; sin duda la bebida perfecta para las tardes de verano.

Si prefieres saborear una mezcla de frutas y no te animas con los té matcha con sabores para dar un toque diferente a tu bebida, puedes probar a combinar diferentes raciones de fruta como: el plátano, la manzana y el kiwi y mezclarlos con una zanahoria. Para completarlo necesitas tres cucharas de té matcha, agua fría, miel, hielo y medio yogurt natural. Se recomienda primero poner las frutas en la licuadora para seguir con los líquidos: el zumo, la miel, el té y el agua. Después de batir esa mezcla se añade el yogurt y los cubitos de hielo. Sólo queda terminar de batir.

Zumos de frutas para diferentes estaciones

El albaricoque, las ciruelas, las cerezas, fresas y frambuesas, el melón o la sandía son una buena opción para añadir a los zumos que nos apetecen en verano, ya que son algunas de las frutas de esta temporada.

Si quieres probar el zumo de melón con té matcha sólo necesitas medio melón, una cucharada de té matcha y agua. Su elaboración es muy rápida: después de quitar las pepitas y la pulpa al melón, mezcla todos los ingredientes en la batidora; en menos de diez minutos puedes tomar fruta de temporada con té verde, lo que te aporta antioxidantes y te ayuda a reducir el estrés y estimular las defensas.

Si aún así te apetece una combinación de té machta un poco más ácida, de cara al otoño puedes probar con las mandarinas, que nos ayudan a hacer frente a posibles gripes y resfriados. Además de ser un aporte de vitamina C, tienen un alto contenido en antioxidantes y fibra.

Zumo de mandarina y té matcha

Para hacer un zumo de mandarina y te matcha necesitarás entre ocho y diez mandarinas y una cucharada de té. Al ser zumo, y no tener nada de lácteos es una opción muy interesante para todos aquellos que son intolerantes al gluten y la lactosa y basta sólo con añadir agua para que sea la bebida perfecta como complemento a un buen desayuno.

Zumo de kiwi y té matcha

Si quieres también puedes probar, en ayunas, este zumo con kiwis, ya que así podrás reforzar los dientes y huesos, mejorar tu actividad muscular y notarás los beneficios de su efecto laxante y diurético. Además tiene más vitamina C que la naranja. Para hacer esta bebida sólo tienes que tener dos piezas de kiwi, la cantidad de agua de un vaso de té, una cucharada de té matcha y, si lo quieres, una cucharada de azúcar moreno o estevia. Sólo tienes que meter todos los ingredientes en la batidora hasta que la mezcla esté bien hecha.

Si por el contrario no quieres esperar hasta otoño para degustar un zumo con té matcha puedes preparar un refrescante té matcha helado con limón. Es ideal para servir en la terraza o como remedio para quitar la sed si estás en la piscina o la playa. Para ello necesitarás, aproximadamente, medio litro de agua, una cucharada de té, un limón, un cuarto de pepino en rodajas y hojas de menta.

Para hacer este té verde con limón sólo tienes que exprimir el limón hasta conseguir el zumo y volcarlo en el vaso de la licuadora o batidora, después le añades azúcar (si es que lo consideras necesario). Seguidamente, necesitarás añadir la cucharada de té y el agua junto con el pepino. Bate todo y viértelo en un recipiente.

Si vas a invitar a gente a tu casa y quieres preparar esta bebida, no te olvides de que la presentación es una parte importante. Añade pajitas de colores y unos tarros con asa para darle ese toque veraniego y decora con lima, limón o pepino.

Cómo ya hemos visto como se elabora el té matcha puedes crear una versión algo más ácida de esta bebida refrescante, dejando de lado el limón y el pepino. Sólo tienes que mezclar el té ya hecho con hojas de menta en una coctelera, añádele zumo de lima y hielo picado. Verás que refrescante.

El té matcha, también en helado

Además de hidratarse con zumos y smoothies puedes aprovechar este verano para refrescarte con helado de té matcha. Tiene una textura más cremosa que los smoothies y es un acompañante ideal de las comidas copiosas del verano, ya que ayuda a bajar la comida y encaja perfectamente con el café de la tarde.

Para ello se necesitan dos tarrinas de yogur natural, cincuenta mililitros de leche, ciento veinticinco gramos de chocolate blanco específicos para postres y dos cucharadas de miel. Además de una cucharada de té matcha y dos hojas de gelatina neutras.

Después de dejar las hojas de gelatina en agua fría para que se diluyan, se mezclan los dos yogures con la miel en un recipiente. Hemos tenido que hacer previamente el chocolate blanco al baño maría, así que cuando esté listo, se añade a la mezcla. Se calienta la leche en el microondas y se junta con la gelatina.

Una vez mezclada la leche y la gelatina se añade el té matcha en polvo y se une a los anteriores ingredientes. Por último se bate todo bien y se vuelca en un recipiente apto para congelador o en un molde para polos. Si deseas un sabor más intenso a té matcha prueba a añadir más de una cucharada; además de sabor le aportará más color verde a este helado.

¡Disfruta del té matcha y súbete al carro de la salud!