¡Qué sabia es la naturaleza, verdad! Aunque es algo que en Aromas de Té tenemos muy presente, no deja de ser algo que nos sorprende y nos apasiona al mismo tiempo. Es impresionante ver cómo ésta aprovecha los diferentes tiempos para darnos los mejores frutos en cada época y no sólo eso, sino que en cada territorio lo hace de una forma diferente.

Esta magia de la naturaleza hace que podamos tener el mismo tipo de producto, pero con distinto sabor dependiendo de su lugar de origen, dando así lugar a un amplio abanico de sabores y aromas. Por ejemplo, un té negro no tendrá el mismo sabor si se cultiva en África que si lo hace en India y, sin embargo, son de la misma variedad. O el café, nada tiene que ver el de Colombia con el de Kenia y los dos gozan de una gran calidad. ¿Increíble, verdad?

Hoy, 25 de mayo, Día Mundial de África (fecha que conmemora la fundación de la Organización para la Unión Africana – OUA), queremos centrarnos en los cafés, infusiones y tés que se cultivan en este majestuoso continente. Tan inmenso como lleno de contrastes, colores y sabores. África nos regala productos tan ricos como el rooibos, pero también rituales sobre el té, como el que tiene lugar en Marruecos.

De todo ello, de esa variedad de tés, cafés e infusiones que encontramos en este continente, queremos hablar hoy. Su clima, casi desértico en algunos lugares, hace que no pensemos en África como uno de los mayores productores de té negro o de café del mundo, pero países como Kenia, por ejemplo, producen y exportan alrededor del 96 por ciento del té negro mundial. Otra de las curiosidades que nos deja el continente respecto al consumo de té es que no sólo lo hacen sin agua, si no que es habitual que también los infusionen con leche. Una costumbre que, aunque también es muy típica de Inglaterra, nace en tierras africanas.

Té negro, uno de los más extendidos en el continente

Kenia es uno de los mayores exportadores de té negro del mundo y el mayor productor de África. Pero, curiosidades de la vida, a pesar de que en Kenia se cultiva un té de excelente calidad, en su mayoría se utiliza para mezclar con otras variedades de té negro como los blends británicos. Y no es de extrañar, ya que el té se introdujo en sus tierras debido a la colonización inglesa en la primera parte del siglo XX.

El té negro de Kenia se cultiva, fundamentalmente, en el valle de Rift a aproximadamente 2000 metros de altitud, algo que le confiere un carácter excepcional, ya que recibe doce horas de sol todos los días lo que sin duda afecta a su calidad y favorece que la producción de té sea constante. La recolección de este té se hace a mano y se produce por el método tradicional.

Si hablamos de té negro, otro de los países Africanos productores de té negro es Zimbabwe, pero la dura situación económica que están atravesando desde hace varias décadas impide que su comercialización en el exterior sea una prioridad.

Si quieres conocer los sabores del té negro africano prueba nuestro té negro sonrisa africana, un té elaborado con plátano, coco y trozos de caramelo, que se puede infusionar con agua o leche, siendo ambas opciones las mejores dentro de un desayuno sano y equilibrado.

Muy aromático es el té negro Earl Grey ecológico, el favorito de los ingleses para el desayuno o el famoso té de las cinco. Otra opción podría ser el té negro suprem, pero, por supuesto, tenemos muchos más. ¡Échale un ojo aquí!

Rooibos, el té más famoso de África

Sin duda se trata de uno de los tés más conocidos y por los que África ha sabido hacerse hueco en el mapamundi de los tés e infusiones. Es una de las tisanas más consumidas a nivel mundial y que más fama ha obtenido en los últimos tiempos. Destaca por la ausencia de teína y su ingesta es adecuada para todo tipo de personas, incluidos los niños. Entre sus beneficios del rooibos se encuentra el de remineralizar el organismo y tratar problemas en la piel, el aparato digestivo y combatir el estrés y la hipertensión.

Descubre toda la esencia de este té tan especial en nuestra sección de rooibos, con productos tan especiales como el rooibos verde ecológico, ideal para sustituir el sabor de una taza de té verde cuando no puedas tomarla; o el rooibos Sahel, ideal para mantener las defensas de toda la familia a punto, durante todo el año.

Honeybush, un gran desconocido

De características similares al rooibos, el té HoneyBush debe su nombre a la planta de la que nace, la Cyclopia intermedia, más conocida como arbusto de miel. Es una planta que crece en el sudeste de África y su característico nombre viene del olor a miel que desprenden sus flores. Tanto es así, que en las zonas rurales se suele dejar la tetera encima del fuego para que ese olor perfume toda la casa.

Una de las curiosidades de este té es que mantiene su dulzura aunque se hierva durante mucho tiempo. Entre algunos de los beneficios del honeybush cabe mencionar que se ha empleado para calmar la tos o reducir los niveles de azúcar en sangre, por lo que es muy recomendable para personas que sufren diabetes.

Rico en minerales tan importantes como el fósforo, el potasio, el calcio, el magnesio o el hierro, son diversos los estudios que también apuntan que podría reducir las posibilidades de sufrir ciertos tipos de cáncer. Del mismo modo el honeybush goza de propiedades antidepresivas, antifúngicas o antiespasmódicas. Y todo ello, sin olvidar su agradable aroma y sabor, que muchos han descrito como similar a la miel o a frutas a frutas secas. Si tú también lo quieres probar, sólo tienes que entrar en Aromas de Té.

Una propuesta interesante en este sentido es el rooibos Zen Ecológico, que contiene tanto honeybush verde, como rooibos. África en toda su esencia.

Ritual del té en marruecos

Además del sabor y aroma de sus tés e infusiones, de África también nos sorprenden los rituales que se asocian con estos productos naturales. Son diversos, pero nos gustaría mencionar el que realizan en Marruecos.
El té marroquí o moruno, consiste en una mezcla de té verde y hojas de hierbabuena. Esta infusión se puede tomar a cualquier hora del día en el norte de áfrica y es símbolo de hospitalidad y cortesía.

Su origen no está del todo claro. Mientras que algunos historiadores creen que fue introducido por comerciantes ingleses y su uso fue, principalmente, el de aliviar la sed, otros, en cambio, afirman que los sacos del primer té que llegó a Marruecos se sirvieron a cambio de un rescate de marineros europeos en aguas marroquís. Sea como fuere se sabe que este país lleva consumiendo té desde el siglo XIX.

Una de las características más sorprendentes de este té es que, a medida que reposa en la tetera, el mismo va endulzando el sabor. Existe un dicho popular en Marruecos que dice así: “El primer té es amargo como la vida, el segundo es como el amor, algo más dulce, y el tercero suave como la muerte”. En el norte del continente lo suelen tomar más dulce, mientras que según bajamos al sur lo podemos tomar un poco más amargo.

El ritual del té marroquí es uno de los más conocidos del mundo e incluso hay personas que identifican un sabor diferente según quien sea el que lo prepara, generalmente el honor suele corresponder a la persona más mayor que se encuentre en ese momento en casa. Además, los utensilios como los vasos y las teteras son especiales: están construidas en plata y decoradas con muchos motivos diferentes. No se suelen lavar con ningún jabón ni químico, sólo con agua para que el té preparado posteriormente salga más agradable.

África, tierra de cafés gourmet

Y si el té negro o el rooibos africanos son muy famosos en el mundo, qué decir de algunas de la variedades de cafés que se producen en este continente. Especialmente las que se cultivan en Kenia, Tanzania y Etiopía. Y es que si de algo puede presumir África, es de que es responsable de la producción de algunos de los mejores cafés del mundo, formando parte de la lista de favoritos de los paladares más exigentes y entendidos del mundo del café.

Pero, ¿qué caracteriza a los cafés africanos? Principalmente, los siguientes aspectos:

  • Café de Etiopía: principalmente producido en la región de Sidamo, uno de los mayores exportadores de café del continente, el sabor de los granos de este café es suave y dulce, de buen cuerpo y acidez alta. Algo que, sin duda, podrás apreciar en el Café Etiopía Wild Grown Kafa Forest, con agradables notas a chocolate.
  • Café de Kenia: fue uno de los primeros países en producir y exportar café, por lo que también es uno de los más conocidos a nivel mundial en este ámbito. De elevada acidez, buen cuerpo y aroma suave, un buen ejemplo para sentir todo el sabor del café keniata es el café de Kenia Tesoros de África, que combina las notas de chocolate con un toque picante, que no deja indiferente a nadie.
  • Café de Tanzania: entre sus majestuosos países se cultivan algunos de los mejores granos de arábica y robusta del mundo, en los que la acidez no es muy grande, como es el caso del Café Tanzania ‘Kilimanjaro’, cuya acidez es de grado medio y que se recomienda tomar solo, aunque también se le puede añadir una nube de leche si se desea.

Si quieres saber más sobre lo cafés de África, sólo tienes que entrar en la sección que le hemos dedicado a los cafés de esta parte del mundo.

Y este ha sido nuestro pequeño homenaje a ese gran Continente que es África y al que tanto le debemos. ¡Felicidades a todos los africanos! Y, a vosotros, gracias por habernos acompañado en este fabuloso viaje.