Habitualmente, cuando pensamos en tomar un té, nos viene a la mente la imagen de una taza lista para consumir. Sin embargo, el té, además de infusionado, se puede consumir de muchas otras maneras y cada vez es más habitual verlo como un ingrediente más en nuestros platos, especialmente en los restaurantes de alta cocina, pero también entre los amantes de la cocina en cualquier hogar.

Hoy queremos hablar de las propiedades de los tés con respecto a ciertos alimentos, con cuáles combinan mejor en función de su tipología y, además, también te vamos a dar algunas ideas para que puedas probar nuevas recetas en tu cocina. ¿Te apuntas?

Tipos de té y los alimentos con los que combinan

Comencemos por uno de los tés más utilizados en cocina, el té negro . Se trata de una variedad de té que se caracteriza por su sabor profundo, por lo que es muy adecuado para añadir a carnes fuertes, como por ejemplo, la costilla de cerdo o la ternera, así como para sopas o cocidos. Las frutas también maridan muy bien con el té negro.

Por su parte, el uso del té rojo en la gastronomía es muy parecido al del té negro. Esto se deben a que  comparten características similares en lo que a sabor y aroma se refiere. Entre los platos con los que casa este tipo de té, además de los mencionados en el té negro, también encontramos la carne roja, en general.

Si quieres probar a hacer recetas con té verde, deberás decantarte por recetas que contengan alimentos más ligeros, como las carnes blancas, el pescado o las verduras. Así, si añadimos un poco de té verde a las judías verdes, los espárragos, la lubina o el pollo nos aseguramos de dar un toque especial a nuestros platos, además de ser más saludables, siendo el té verde un buen sustituto, al menos en cierta medida, del aceite o de la sal que podamos añadir a estos platos habitualmente.

Dentro de sus múltiples variedades, el té verde matcha, es uno de los más utilizados para elaborar repostería y bollería. Es habitual mezclarlo con ingredientes como el chocolate con leche debido a que, juntos, consiguen un toque dulce, pero sin resultar empalagoso.

Por otro lado, el té blanco es el ideal para acompañar platos que contengan tubérculos, como las patatas o postres con frutas frescas. Al mismo tiempo, el Pai Mu Tan es un buen complemento al aroma de vainilla o al chocolate blanco. Junto con el té matcha y el té negro, es uno de los más utilizados a la hora de elaborar dulces, alimentos suaves y platos ligeros.

Recetas con té para el aperitivo

Para demostrar lo versátil que es el té y la variedad de combinaciones que podemos realizar con esta bebida, te proponemos un menú completo con platos que están para chuparse los dedos.

En cuanto al almuerzo o aperitivo no hay reglas definidas. Algunas personas disfrutan con un buen café o una infusión que acompañan con algo dulce y, otros, prefieren picotear algo salado.

Si eres de los que disfrutan de la repostería a cualquier hora, el bizcocho con té chai es lo que estás buscando. Las especias del té aportan ese toque aromático especial y, si tienes invitados, ¡seguro que se sorprenderán! Sólo necesitas una bolsita de té chai u optar por el té chai especiado, dos huevos, una cucharadita de levadura, 100 gramos de azúcar y 120 de harina, sin olvidar algo de leche y aceite (unos 60 mililitros).

Si has hecho un bizcocho alguna vez, esta receta te sonará: después de infusionar el té chai en la leche, mezcla la mitad de la harina con la levadura y el aceite con el azúcar; después, añade la harina restante. A la masa resultante se le incorporan los dos huevos y la leche. Previamente hemos tenido que calentar el horno a 150 grados. Hornea la mezcla en un molde para bizcocho durante 40 minutos a 180 grados.

Si prefieres algo salado y sano, puedes preparar hummus o guacamole. Acompáñalo con tostadas de pan con té matcha. Es una idea genial y le puedes incorporar, si te apetece, frutos secos.

Lo único que necesitaremos para hacer estas tostadas  de té matcha es: harina de trigo (250 gramos), 30 gramos de té matcha, una pizca de sal, 150 gramos de agua y 5 gramos de levadura fresca. Mezclamos todos los ingredientes hasta elaborar una masa consistente que dejaremos reposar una hora, para que doble su volumen. Después de darle la forma deseada, horneamos durante veinte minutos a 200 grados y ¡ya está listo para comer!

Además, como ya sabes, tenemos una gran variedad de tés matchas de sabores, así que puedes probar a utilizar varios, hasta que encuentres el que más te guste. Por ejemplo, podría ser té matcha con flor de saúco, que le dará un ligero aroma floral y un sabor muy suave; otra opción sería el té matcha de naranja o el de mora y el resultado será similar a las tostadas con pasas que se utilizan habitualmente para untar patés o quesos. Y es que…¿quién puede resistirse a esa deliciosa combinación dulce-salado?

Recetas con té para primeros platos

Si buscamos seguir una dieta sana, preparar un ‘wok’ siempre es una buena idea: la mezcla de pasta y algunos vegetales lo convierten en uno de los platos más equilibrados que podemos elegir y, además, ¡están buenísimos!.

La cantidad de pasta varía dependiendo del numero de comensales: para dos personas basta con cocer 200 gramos de tallarines de trigo o integrales. Después, en una sartén wok, echaremos 1 cucharada de aceite y otras 3 de hojas de té verde con jengibre (con una cuchara de sopa). Acto seguido incorporamos las verduras que queramos: pueden ser pimientos amarillos, verdes, una cebolleta ¡a tu gusto!… Cuando estén hechas, agregamos la pasta y las especias que queramos: sésamo, ajo, jengibre, ¡todo vale! Cocinamos algo más, añadiendo a la pasta y las verduras un chorrito de salsa de soja o de vinagre de arroz o manzana. Y, ¡listo! Un plato saludable, fácil y rápido de preparar.

Para sorprender a los invitados con algún plato exótico, no hay nada como un arroz al jazmín. La cantidad de arroz también depende de cuántos seáis a la hora de comer. Para preparar esta receta lo único que tienes que hacer es añadir, para la cocción, la infusión de té blanco Pai Mu Tan Eco (puedes echar la misma cantidad de agua y sustituirla por infusión o, por ejemplo, si echas 4 vasos de agua normalmente, que 2 de ellos sean la infusión de té blanco). Puedes añadirle a este arroz los ingredientes que más te apetezcan: zanahoria, guisantes, jamón york en tacos… también puedes preparar una estupenda ensalada de arroz al jazmín.

Recetas con té para segundos platos

¿Por qué no preparar algo de carne? Está riquísimo el cerdo con té negro y naranja y, a la vez, es bastante fácil de hacer. Lo mejor es comprar una cinta de lomo de cerdo. Para prepararlo, sólo hay que ponerlo en una bandeja y añadirle una mezcla de pimienta (blanca y negra) y sal. A continuación, en un recipiente, se mezcla el zumo de una naranja y la infusión de té negro; en este caso optamos por el té sueños del mediterráneo, que combina el té negro con cáscara de naranja. Dejamos macerar unas horas.

Cuando se acerque la hora de la comida, vertemos aceite de oliva virgen extra en una cazo y cocinamos la cinta de lomo a fuego lento, mientras vamos añadiendo la salsa. Si vemos que la carne está hecha, podemos subir el fuego para dorarla. Si te ha gustado el arroz al jazmín ¡prueba a añadirlo como guarnición!

Si te apetece algo más ligero, puedes preparar unos huevos ligeros al estilo chino. Estos huevos especiados nos aportarán la cantidad de proteínas necesarias diarias para cumplir con una dieta sana. Con dos huevos por persona es suficiente.

El primer paso es llenar una cazuela con abundante agua (ha de cubrir los huevos que vamos a cocer) y cuando el agua empiece a hervir ponemos los huevos con cuidado y dejamos que pasen 3 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, rompemos un poco la cáscara (basta con darle un pequeño toque con el tenedor si están bien cocidos) y los ponemos a cocer junto a unos granos de anís estrellado, un chorro de soja y una pizca de canela, a lo que deberás añadir té rojo o té negro, a tu elección. El resultado son unos huevos cocidos ideales, y sorprendentes por su sabor, que puedes destinar como acompañamiento de unos tallarines, por ejemplo o, simplemente como segundo plato ligero.

Recetas con té para postre

Para bajar la comida, nada mejor que algo de fruta. Por eso, te aconsejamos un carpaccio de peras. Para preparar este postre tan llamativo, pero muy sencillo de realizar, sólo necesitaremos una pera grande, una cáscara de naranja, un poquito de pimienta, dos hojas de gelatina, treinta gramos de azúcar moreno y otros tantos de té negro a la canela.

Para su elaboración, ponemos 250 mililitros de agua en un cazo e infusionamos la pimienta, la piel de naranja y el té durante 20 minutos, sin que el agua hierva. Una vez pasado este tiempo, colamos la mezcla y lo añadimos al azúcar y a las dos láminas de gelatina (sumergidas previamente en agua para su disolución). Pelamos la pera, le quitamos el corazón y la partimos en rodajas muy finas. Ponemos la fruta sobre una bandeja y vertemos la mezcla encima. Durante unas horas meteremos el postre en el frigorífico para que la gelatina cuaje ¡Tus invitados se quedarán sorprendidos por su originalidad!

Si eres un incondicional del café (tenemos unos buenísimos, por cierto😀)  y te gusta sustituirlo por el postre o tomar uno después de comer ¡acompáñalo con unas galletas de té matcha! Sólo necesitarás: cuatro cucharadas de té matcha (prueba, como te decíamos antes, a utilizar varios sabores), una taza llena de azúcar glass y otra de mantequilla, casi dos tazas enteras de harina, una pizca de sal y tres yemas de huevo.

Para su preparación mezclamos el azúcar glass con el té matcha y la mantequilla hasta que la textura sea algo densa. Añadimos las yemas y la harina poco a poco procurando que se forme una masa. Hacemos pequeñas pelotas y las metemos en el frigorífico durante media hora. Mientras pasa el tiempo, preparamos una bandeja de horno con papel vegetal y después de sacarlas del refrigerador, les damos la forma que queramos. Horneamos entre diez y quince minutos a 175 grados y las servimos ¡Seguro que no has probado una galletas verdes tan buenas!

¡Manos a la obra!

La gastronomía es uno de los campos que nos ofrece más oportunidades para improvisar y, aunque aquí hemos maridado algunos tés, en casa puedes probar diferentes mezclas hasta dar con aquella que realmente te sorprenda. ¿Te animas?

Puedes elaborar estupendos menús con la variedad de té que más te apetezca; cómo has visto, existe mucha libertad a la hora de combinar un tipo de té con un alimento u otro ¿Te animas a crear tus propias recetas? ¡Estamos deseando que nos las cuentes!