«Todas las salsas me saben parecidas», me comentaba el otro día una amiga con la que fui a comer a un restaurante chino. La verdad es que a las dos nos encanta acudir a este tipo de restaurantes, especialmente cuando tenemos hambre y algo de prisa, porque si por algo se caracterizan estos locales, es por servir la comida muy rápido y por comer bien, por poco dinero. ¿Por qué? Porque se basan en el minimalismo para poder aportar más variedad y, la verdad, como idea de negocio me parece estupenda.

Claro, tampoco me olvido de una cosa: probablemente, la comida que se elabora en estos restaurantes no sea la más típica de China o sólo lo sea de una región, pero es la que mejor se adapta a nuestros paladares y a su concepto de negocio rentable; lo que te decía: una muy buena idea de negocio.

Pero hoy no vengo a hablarte de negocios, sino de comida, que es lo que de verdad nos gusta a nosotros. Comida de todo el mundo, en este caso, de China, que nos permite conocer un poco más su cultura, en la cual, además de consumir el té y otras infusiones como bebida, también los emplean en sus platos tradicionales y modernos, tanto salados como dulces.

Por eso, después de esa comida, me puse a investigar qué platos de la cocina china se elaboran con té e infusiones, de manera que los pueda compartir contigo y demostrarte que, en realidad, ni todos los platos saben igual, ni todas las salsas se elaboran con los mismos ingredientes, si bien es cierto que hay algunos básicos que nunca faltan en las cocinas tradicionales de este país, al igual que sucede en otros países del mundo. ¿O acaso te imaginas la cocina española sin aceite de olvida o hierbas aromáticas como el perejil o el orégano? Lo mismo sucede en este país asiático.

Complementos básicos de las recetas chinas

Más allá de la famosa salsa de soja, que es el complemento número uno o del aceite de sésamo, en China se emplean mucho estos otros:

  • El jengibre: que, además, se vende en diferentes formatos, es decir, no sólo la raíz de jengibre como la podemos encontrar en la mayoría de comercios en España, sino también cortado el finas láminas, en trocitos o como encurtido, con una salsa de vinagre, ya que se emplea mucho en las ensaladas. Su objetivo es darle un toque de frescor a los platos, por eso lo utilizan en pequeñas cantidades, de manera que evitan el sabor fuerte o picante que puede tener el jengibre cuando se utiliza en grandes cantidades.
  • El polvo de 5 especias: que se elabora con hinjo, anís estrellado, canela, pimienta de Sichuán y clavo. Ingredientes que también se utilizan mucho por separado.

Por tanto, si tú quieres elaborar recetas de China, es importante que en tu lista de la compra no falten estos ingredientes que, como ves, son muy sencillos de conseguir en cualquier establecimiento comercial y, por supuesto, en Aromas de Té.

4 recetas chinas elaboradas con té

Como ya te he dicho más arriba, he buscado cuatro platos que nos van a ayudar a componer un menú completo, desde el primero hasta el postre. ¡Vamos con ello!

  1. HUEVOS DE TÉ. Aunque se suelen tomar muchas veces como aperitivo, nosotros los vamos a cocinar como para que sean el primer plato de nuestro menú. ¿Las ventajas? Que se trata de un plato barato y muy fácil de preparar. Cuando viajas a China es el típico plato que te sirven en los puestos callejeros. Los amantes de los viajes dicen que, de hecho, es en estos puestos donde puedes encontrar grandes manjares. Ahora…no sé yo si me comería unos huevos preparados en la calle…😅 Pero como tú y yo los vamos a preparar en la cocina de nuestra casa, no hay problema.
    1. Para elaborar esta famosa receta china, sólo vas a necesitar: 6 huevos (como para 4-6 personas), agua para cocerlos, té negro (4 cucharaditas o 2 bolsitas de té), 1 rama de canela, 120 mg de salsa de soja, 1 cucharada de pimienta, 1 de azúcar, 2 tiras de naranja.
    2. Los pasos a seguir son los siguientes: pon a calentar el agua y cuando empiece a hervir, añade los huevos y déjalos durante 3 minutos. Retira los huevos y pásalos por agua del grifo; no tires el agua en el que los has cocido. Golpea suavemente el dorso de los huevos y haz un pequeño agujero. De esta manera, entre las grietas y el pequeño agujerito, penetrará mejor el sabor de los ingredientes que vas a utilizar a continuación. Introdúcelos todos en el agua en la que has cocido los huevos y vuelve a meter estos últimos. Pon el agua a hervir y cuando esto suceda, baja el fuego y déjalos cocer durante 30 minutos. Retíralos y déjalos a remojo durante 2 horas o, si tienes tiempo, durante toda la noche para que se impregnen del sabor de los ingredientes lo máximo posible. Los puedes servir fríos, templados o calientes.
  2. SOLOMILLO DE CERDO A LAS CINCO ESPECIAS. La verdad es que este plato es muy completo, puesto que puede hacer un plato combinado con él, añadiendo arroz y verduras como guarnición o sólo una de estas dos opciones. Aunque no es muy complicado de hacer, sí que te recomendamos que lo hagas el día anterior, de manera que tengas tiempo suficiente para que todo quede a la perfección.
    1. Para elaborar este solomillo vas a necesitar: 600 gramos de solomillo, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de miel, otra de azúcar y otra de la famosa mezcla en polvo de las 5 especias chinas, de las que te he hablado al comienzo de este post. A esto tendrás que añadir 60 mg de salsa de soja, 1 diente de ajo y 1 pizquita de jengibre (si tienes el de Aromas de Té, con media cucharada será suficiente).
    2. Una vez lo tengas todo, los pasos a seguir son los siguientes: en un bol mezcla todos los ingredientes, menos el aceite y el solomillo. Una vez la mezcla esté lista, introduce el solomillo y deja marinar durante una hora. Pasado este tiempo pon a precalentar el horno a 200 grados, durante 10 minutos. Engrasa la fuente del horno con el aceite e introduce el solomillo a 180 grados, durante 10 minutos. Pasado este tiempo, baña el solomillo en la salsa con la que lo habías marinado y vete repitiendo este proceso a ratitos, durante unos 40 minutos, de manera que no dejes que el solomillo se reseque. Saca la carne, córtala en rodajas finas y mientras tanto, pon a calentar la salsa de marinar en un cazo, hasta que la misma vaya espesando. Cuando sirvas la carne, deja la salsa cerca para que la gente se sirva al gusto.
  3. SALMÓN AL TÉ VERDE. Seguro que ya sabes que en China se consume gran cantidad de salmón, junto con el atún. Pues bien, hoy comparto contigo esta receta de salmón al té vede que, además, es realmente saludable.
    1. Para elaborarla vas a necesitar: 1 filete de salmón fresco, 250 gramos de cebolla, 10 mg de aceite, 2 pellizquitos de sal y 2 cucharadas de té verde.
    2. Los pasos a seguir son los siguientes: en una sartén añadimos un poquito de aceite, ponemos a calentarlo y mientras añadimos sal al gusto al salmón (recuerda que es un pescado con mucho sabor, por lo que tampoco va a necesitar mucha sal y, además, te cuidarás más si no abusas de ella🤩). Cuando la sartén esté caliente, cocinamos al salmón hasta que esté dorado y retiramos. Mientras tanto, preparamos, por un lado, la infusión de té verde (si quieres hacerlo más rápido, puedes optar por utilizar el té matcha especial para cocina) y cortas la cebolla en juliana, para ponerla en la misma sartén donde ha estado el salmón y dejamos que se poche. Cuando esto haya ocurrido, ponemos encima el salmón y añadimos la infusión de té verde, tapamos y dejamos cocer durante unos 20 minutos, con cuidado de que no se pegue y que la salsa se ligue, para lo cual te recomiendo que vayas removiendo cada cierto tiempo, durante el tiempo de cocción. Pasado el mismo, sólo tienes que servir el salmón con una camita de cebolla y una o dos cucharadas (al gusto) de la infusión restante.
  4. KOPI CHARM. Terminamos este post con una receta un tanto curiosa y que se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos tanto en China como en Japón y que no es otra cosa que café con té. Sí, así de extraño, pero…tiene un sabor curioso, todo hay que decirlo. Digno de probar. Luego, ya decides si te gusta o no para repetir en otras ocasiones.
    1. Para elaborarlo vas a necesitar: 2 cucharadas de té negro o 1 pirámide de té, 1 taza de café arábica, 1 chorrito de leche condensada al gusto.
    2. Para prepararlo es muy sencillo: prepara ambas infusiones, la del té y la del café. Añade la leche condensada a este último, mezcla bien y añade, por último, el té y vuelve a remover. Esta bebida se suele servir o con hielo o bien caliente. Tú decides cómo la prefieres.

Más recetas con té

No es la primera vez que preparamos recetas con té en este blog, por eso, hoy te invitamos a repasar la entrada que realizamos en Navidad y que se divide en dos partes: la primera, más centrada en salsas y primeros platos y, la segunda, en carnes y pescados.

Y tú, ¿sueles cocinar con té? ¿Sueles acompañar tus platos con esta bebida en lugar de tomar agua o refrescos? Nos encantará leerte en comentarios y, por supuesto, si te animas a preparar alguna de estas recetas, será un placer que la compartas en redes sociales y nos etiquetes. ¡Que aproveche!