Las articulaciones son una de las partes de nuestro cuerpo más sensibles al paso del tiempo. Si nos referimos a enfermedades que tienen que ver con la inflamación de las articulaciones encontramos dos: la artritis y la artrosis. Se calcula que, en España, alrededor del 15% de la población padece algún tipo de problema en este sentido y esta cifra va en aumento.

Problemas de articulaciones: diferencias entre artrosis y artritis

La artritis viene dada por una inflamación que afecta, a la vez, a varias articulaciones y se focaliza en la membrana sinovial; la encargada de lubricarlas. Los principales síntomas son la inflamación y el dolor de la articulación, y es más común en personas de entre los 20 y 40 años.

El dolor empeora con el reposo y se caracteriza por la rigidez temporal y la deformidad de las articulaciones: quizá la imagen más común de la artritis que tenemos es la de una mano cuyas falanges de los dedos de las manos están algo dobladas, a este proceso de encorvamiento se le denomina ‘cuello de cisne’.

La artrosis, en cambio, surge por la desaparición total o parcial del cartílago que une un hueso con otro; al no existir cartílago, los huesos se rozan y ese rozamiento genera dolor, inflamación, y deformidad. Es una enfermedad degenerativa y crónica y, aunque pensemos que es un problema que atañe a personas de la tercera edad, la realidad es que la artrosis también afecta, aunque en menor medida, a personas jóvenes. Entre sus síntomas puede estar la rigidez del miembro de una forma permanente o semipermanente y dolor agudo que mejora, al contrario que con la artritis, en reposo absoluto.

Generalmente, esta enfermedad afecta a un gran número de personas que se encuentran en edades comprendidas entre los 60 y los 70 años. Entre los factores de riesgo que influyen en el desarrollo de esta enfermedad encontramos la obesidad, ya que el exceso de peso daña el cartílago articular de las rodillas, las posibles fracturas o lesiones mal tratadas y la repetición de posturas dañinas al realizar una práctica deportiva.

Las partes del cuerpo que son las que presentan una inflamación articular en un mayor grado son las rodillas, las manos y las caderas, aunque también aparecen estas enfermedades en los dedos de los pies y manos, codos y la zona lumbar, pero de forma más moderada.

Articulaciones y menopausia

Ambas enfermedades inflamatorias afectan, sobre todo, a la población femenina. Las mujeres son uno de los colectivos más vulnerables en lo que a padecer dolor articular se refiere, por una razón meramente hormonal: el dolor suele aparecer justo antes y durante la menstruación, debido a que el nivel de estrógenos (hormonas femeninas) cae. Lo mismo pasa durante la menopausia. Durante la misma, el nivel de estrógenos que la mujer produce cae considerablemente, lo que hace que se empiecen a notar las primeras molestias en las articulaciones.

Por esta razón es importante que durante la menopausia las mujeres controlen su peso, ya que se tiende a engordar una media de cinco kilos debido a que el metabolismo cambia y se ralentiza y, como ya hemos dicho, el sobrepeso es uno de los causantes de este tipo de problemas. Vigilando el peso y con una dieta equilibrada, se puede prevenir la aparición de ambas enfermedades en las mujeres.

Consecuencias de los problemas de articulaciones

Es tal la magnitud de la rigidez que produce la artrosis en las rodillas y cadera,  que ya está considerada como la principal causa por la que se puede llegar a dar una incapacidad total a un enfermo. Además, es el segundo motivo por el que la gente acude a las consultas en su ambulatorio. Por si esto no fuera suficiente, las enfermedades inflamatorias de las articulaciones representan un porcentaje de, aproximadamente, el 15% de las consultas que se realizan en urgencias.

No sólo están los inconvenientes que pueden surgir entre los pacientes, sino que el coste que estas enfermedades suponen a la Seguridad Social crece cada año. Para su detección, el paciente tiene que pasar por diferentes procesos: desde su exploración física hasta realizar una radiografía con la que confirmar el grado de artrosis que se padece. En el caso de que se esté en un estadio avanzado de la enfermedad y la destrucción del cartílago haya sido total, la solución pasa por la intervención quirúrgica, mediante la cual se implante una prótesis. La artritis tiene similar pronóstico y también puede operarse si se ha llegado a una fase muy avanzada.

Aunque lo común es que se comience por tratar la enfermedad desde su detección como una afección crónica, para hacer frente a este tipo de dolencias y sobrellevar la enfermedad, se recomiendan una serie de procedimientos con los que paliarla: desde tomar los medicamentos prescritos por el médico, realizar ejercicio, acudir a terapias físicas adecuadas, descansar o tomar acciones para prevenir su aparición, como la toma de infusiones o tés.

Plantas medicinales para prevenir enfermedades de las articulaciones

Entre las principales plantas medicinales que podemos utilizar para tratar o combatir los síntomas y el dolor son convenientes aquellas que tienen propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Entre ellas podemos encontrar el jengibre, la cúrcuma, el tomillo, el aloe vera y el té verde; también frutas como el limón o la piña o especias como la canela.

El té verde es una de las plantas que nos ayuda a prevenir la artrosis y la artritis, ya que ayuda a fortalecer los huesos y sus articulaciones, gracias a que protege el cartílago de la articulación, bloqueando las enzimas que lo degeneran.

A la planta del aloe vera se le atribuyen elementos químicos como el ácido salicílico, que tienen atributos antiinflamatorios y analgésicos. Es especialmente eficaz para tratar las dolencias musculares y óseas.

Por otro lado, el jengibre disminuye considerablemente el dolor y se le atribuyen propiedades que rebajan el hinchazón y son un potente combatiente del dolor. Hace su función tanto en infusión como en compresas que se sitúan sobre el punto de dolor. Además, tiene agentes antioxidantes que se encargan de limpiar las articulaciones y mejora la flexibilidad de los huesos y músculos.

Por último, la cúrcuma es una de las raíces más utilizadas en la medicina tradicional y, al igual que el jengibre, es muy eficaz en el alivio de la inflamación articular, al mismo tiempo que disminuye la rigidez de éstas y combate la degeneración de la zona.

Tés e infusiones para prevenir enfermedades de articulaciones

Para poder llevar bien una enfermedad crónica es recomendable que nuestra alimentación sea saludable y realicemos ejercicio físico moderado (siempre y cuando el médico no nos diga lo contrario en cuanto al deporte). Si ya hemos tomado estas dos premisas en consideración, podemos beneficiarnos también de las propiedades que muchas de las infusiones y tés nos aportan.

En Aromas de Té hemos hecho una selección de algunas bebidas que, por sus propiedades antiinflamatorias o analgésicas, son muy saludables si padeces de artrosis o artritis.

El té verde en pirámides con aloe vera combina tanto la acción antioxidante de esta variedad de té como el poder antiinflamatorio del aloe vera. Además, contiene trozos de piña, que es una de las frutas que más favorece la reducción del hinchazón, gracias a los efectos de la bromelina. Este té viene en prácticas pirámides para que te resulte aún más práctico y fácil llevar el té a cualquier sitio. ¿Se te ocurre una mejor opción? ¡Tenemos muchas más!

Por ejemplo, si te gusta el té verde y quieres beneficiarte de todas las propiedades del jengibre, entonces este té verde con jengibre ecológico es el ideal para ti. El jengibre es la raíz idónea para el tratamiento de enfermedades inflamatorias y dolorosas, pero no debemos pasar por alto que también ayuda a tener buenas digestiones, evita las nauseas y mejora el sistema circulatorio. Es una de las infusiones básicas que debemos tener en el armario, tanto si tienes artrosis o artritis, como si quieres disfrutar de sus beneficios diariamente.

Una de las mejores y más completas infusiones para prevenir la inflamación de las articulaciones es la infusión vitalidad femenina. Está especialmente indicada para mujeres, que son las que sufren una mayor incidencia de estas enfermedades crónicas. Por eso, además de ayudar a recuperar la vitalidad, ayuda a aumentar la libido. Sus ingredientes son jengibre, cilantro, cardamomo, clavo cúrcuma y nuez moscada, es decir, un cóctel de beneficios que no dejarás de tomar una vez que lo pruebes.

Si quieres disfrutar de las propiedades analgésicas del tomillo, prueba el Rooibos Resfriado, que contiene también azahar, piña y limón. Además, si estás pasando por un período de nerviosismo o estrés, el azahar te ayudará a tranquilizarte y poder sacar adelante las tareas de tu día a día. Sin mencionar que es una infusión perfecta para prevenir y curar el catarro o resfriado durante todo el año.

El té verde arcoíris ecológico combina la propiedad de regenerar el cartílago gracias a las propiedades del té verde, junto con el resto de los beneficios que aportan a esta bebida la manzana, la naranja, la canela o el cardamomo. Además de reducir de forma natural y sana la hinchazón de tus articulaciones gracias a el cardamomo o la canela, también te puedes beneficiar de los antioxidantes presentes en el té verde y la manzana, así como de las pectinas que este tiene, para ayudarte a depurar el organismo y adelgazar de forma natural. La canela, por su parte, te ayudará a remitir las causas del dolor y la inflamación. Esta especia también ayuda a acelerar nuestro metabolismo para conseguir quemar calorías más rápidamente.

Estas son sólo algunas ideas que hoy te damos para prevenir o mejorar el estado de tus articulaciones, pero tenemos muchas más. Basta con entrar en www.aromasdete.com  y verás el amplio listado de opciones que te ofrecemos. Y tú, ¿tienes ya alguna preferida? ¿Consejos que darnos? ¡Nos encantará escucharte! Déjanos un comentario y te responderemos encantados.