Siempre a debate. Así es la lactancia. Que si das pecho, que si no lo das. Que si lo das poco tiempo, mucho…Personalmente, ante tales comentarios yo siempre me pregunto, ¿por qué la gente no se meterá en sus asuntos y dejará en paz a las madres en este sentido? Si quieres dar pecho, lo das, si prefieres dar biberón, también. Al fin y al cabo, se trata de que madre e hijo se sientan bien.

Está claro que la leche materna siempre será mejor y más natural que las leches de fórmula, pero también hay que tener en cuenta el estado psicológico de la madre y si por el motivo que sea, prefiere la leche de fórmula, está igual de bien que la que desea no hacerlo. Eso sí, la segunda tendrá que tener en cuenta ciertas medidas a la hora de consumir algunas bebidas o medicamentos durante el periodo de lactancia, de manera que no dañe en ningún momento al bebé-

En este sentido, la fitoterapia, que rara vez tiene efectos secundarios, puede ser muy beneficiosa para el bienestar de la madre, pero hay que tener en cuenta que puede que no lo sea tanto para el bebé. Por esta razón y porque nos lo preguntáis muchas veces, hoy hemos querido elaborar un listado de infusiones que puedes tomar sin problemas durante este periodo, basándonos en las indicaciones que ofrece el portal e-lactancia.org, al que siempre os remitimos.

La información que encontrarás en este sitio web ha sido elaborada por profesionales de la materia, es decir, por pediatras y farmacéuticas pertenecientes a APILAM, la Asociación para la Promoción e Investigación científica y cultural de la Lactancia Materna.

Además de ofrecer información relacionada con la fitoterapia y la lactancia materna, también lo hacen con respecto a medicamentos, homeopatía, otros productos alternativos, procedimientos médicos y cosméticos, contaminantes, enfermedades maternas y del lactante, etc. Sin duda, un espacio muy interesante para madres que han tomado la decisión de dar el pecho a sus hijos.

Con gran seguridad para la lactancia

Todas las infusiones que a continuación vamos a mencionar son, según el mencionado portal online, seguras para la lactancia ya que, tal y como ellos mismos explican en su página web, » hay información suficiente publicada en la literatura científica o por tener más de una de las siguientes características: falta de toxicidad demostrada, uso frecuente en neonatos o lactantes pequeños sin efectos secundarios, consumo habitual o tradicional extenso, farmacocinética muy favorable y consenso de expertos». Y, por tanto, «puede tomarse con amplio margen de seguridad».

Y es que ser madre y dar el pecho, no tiene que ser un impedimento para que puedas disfrutar de una agradable infusión durante este periodo de tu vida. Entre algunas de las que vamos a mencionar, estoy segura de que hay muchas que te van a encantar. Probablemente, también estará tu favorita. Pero si no lo estuviera, te invito a que pruebes algunas de las del siguiente listado o que nos dejes una consulta en comentarios para que te podamos dar una alternativa a la que te gusta a ti, y que tenga un sabor similar, de manera que aciertes a la hora de tomarla y la disfrutes.

Infusiones que puedes tomar durante la lactancia (y más allá)

Insisto en lo de «más allá», porque en ningún caso se trata de infusiones restringidas a este periodo. Es más, es muy probable que, una vez finalices la lactancia en unos meses o años, quieras seguir tomándolas. ¡Empezamos!

  • Diente de León: que, entre otras, tiene propiedades diuréticas y laxantes, además de ayudar a limpiar nuestro organismo, por lo que es ideal para tomar cuando se cambia de estación o después de periodos de excesos de comidas copiosas y no tan saludables como nos gustaría, como es el caso, por ejemplo, de las navidades o cuando salimos de vacaciones. Por otro lado, cabe mencionar que ayuda a mantener a raya el colesterol y a combatir el estreñimiento.
  • Hibisco: ésta es la típica infusión que apetece a cualquier hora, fría o caliente y que, además, puedes combinar con un poquito de limón en verano, para hacerte una bebida todavía más refrescante o para cuidarte de los catarros y dolores de garganta en invierno. No es tan efectiva como el jengibre para estos menesteres, pero tiene un sabor mucho más dulce y agradable. Puedes combinar ambos si lo prefieres, en lugar del limón.
  • HIerba Luisa: de sabor suave y agradable, ésta es una de esas infusiones que siempre viene genial tener en la cocina, especialmente si tus digestiones suelen ser algo pesadas, ya que ésta es una de las principales propiedades que se le asocian, la de ser digestiva. Al hilo de esta propiedad, también es buena para reducir los problemas de halitosis. Si eres de cocinar con plantas, ésta le dará un sabor y aroma muy agradable a tus platos, en especial a los guisos.
  • Jengibre: porque no podía faltar una infusión con tantas propiedades en este listado. Las propiedades que se le atribuyen son amplias, pero cabe mencionar las digestivas, carminativas y antiinflamatorias. En algunas culturas se ha asociado la toma de esta infusión a una mayor producción de leche materna. Sin embargo, tal y como recalcan en e-lactancia, no hay ningún estudio que corrobore que esto sea así.
  • Manzanilla: otro de los imprescindibles en casa. La manzanilla tiene múltiples propiedades, lo que hace que, a su vez, se pueda utilizar en muchos casos, además de por el mero placer de tomarla. Entre algunos de los beneficios que nos aporta cabe mencionar que ayuda a reducir las digestiones pesadas y molestias en el estómago, así como los nervios, las náuseas y el dolor de cabeza.
  • Melisa: como sabes, esta planta se ha venido utilizando de manera habitual para ayudar a las personas a relajarse y a conciliar el sueño, incluso a concentrarse, cuando los nervios no le dejan pensar. Del mismo modo, se ha utilizado para reducir los cólicos del lactante y para reducir el dolor que algunas madres sienten tras dar el pecho, debido a algunas grietas que se les forman. En este último caso, se recomienda dar ese baño de melisa sobre el pecho, después de las tomas.
  • Menta: al igual que en el caso anterior, en muchas culturas se utiliza la menta para cerrar las grietas del pezón e, incluso, para calmar los cólicos de los bebés. En el caso de las madres, además, ayuda a combatir las digestiones pesadas y a reducir los síntomas del catarro común. Se puede tomar tanto caliente como fría, a modo de refresco natural.
  • Moringa: es cierto que no es una de las infusiones más habituales en nuestro país, pero en los últimos años ha tomado mucha fuerza y merece la pena probar su sabor dulce y agradable. Se ha venido utilizando, a nivel externo, para curar las heridas de la piel y, a nivel interno, para depurar el organismo.
  • Rooibos: es el preferido de las madres lactantes, porque es el que más les recuerda al té que, durante este periodo, se aconseja mejor no tomar o, como mucho, tomar una taza de vez en cuando y, a ser posible, después de la toma. Entre algunas de sus propiedades cabe señalar que es digestivo y que ayuda a reducir problemas como el estreñimiento.
  • Sen: sin duda, su beneficio más conocido es el de ser un potente laxante natural, algo que viene muy bien a mujeres lactantes que tienen este problema, si bien es cierto que, por supuesto, ni conviene abusar, ni prolongar en el tiempo. Además, es un excelente diurético y ayuda en procesos de dietas, a mantener la línea.
  • Tila: otro de los básicos en casa, al igual que la manzanillla, la menta y el jengibre. En este caso, la tila, además de para calmar nervios, también es recomendada en periodos de tos y de bronquitis para reducir los síntomas. Del mismo modo, también reduce los dolores de cuello y de espalda provocados, en muchas ocasiones, por el estrés o una mala postura.

Ya tienes un listado amplio de infusiones que puedes tomar, siempre con moderación (entre 2 y 3 tazas al día), durante la lactancia. Además, también puedes tomar aquellas que contengan ingredientes como la canela, los frutos rojos, el cardo mariano, el tomilla, el laurel o la yerba mate, entre otras. ¡Disfruta de tu maternidad!