780.000 años. Ese es el tiempo que ha pasado desde que se tiene constancia de que el ser humano se ha alimentado de frutos secos. Vamos, que se han venido consumiendo desde que el hombre es hombre. Eso sí, para hablar de su explotación y cultivo en la agricultura tenemos que acercarnos algo más en la historia, en concreto, hasta el año 3.000 a.C., que son los registros que se tienen al respecto.

Pero hoy no vengo a darte una clase de historia, sino de algo mucho más importante con respecto a los frutos secos y que, estoy segura, te va a interesar mucho: te hablaré de sus propiedades, beneficios y algunos consejos a la hora de consumirlos. Al final del todo, tengo algo que te va a encantar y que quizá ya sepas…¡o no!😉

Antes de sumergirme de lleno en toda esta información, vamos a comenzar por algo básico. ¿Sabes por qué los frutos secos reciben este nombre? Te confieso que yo no sentí la curiosidad de saberlo hasta hace algún tiempo y que, cuando lo supe, lo ví completamente lógico.

Como bien sabes, la inmensa mayoría de las frutas son ricas en agua, especialmente las que más consumimos en verano y los cítricos, pero también otras que se consumen todo el año como la manzana o la pera. Pues bien, esto es algo que no sucede en el caso de los frutos secos, ya que la cantidad de agua en todos ellos es inferior al 50% de su composición; al menos, en su estado natural, porque ya se sabe que hoy en día los frutos secos se consumen de mil maneras y se transforman en otras tantas.

Los frutos secos más consumidos

Ya sabes que soy muy curiosa y me encanta investigar, así que para elaborar este texto he buscado el número de variedades de frutos secos que existen en el mundo (o, más bien, que se conocen en él). Y, ¿sabes qué? Me ha resultado imposible encontrar un número. Algo que tampoco me extraña, teniendo en cuenta que el listado puede ser inmenso y que hay algunos que se consideran frutos secos y otros legumbres, por ejemplo, como es el caso del cacahuete, que en términos botánicos no se considera fruto seco. Lo mismo sucede con los altramuces. ¿Curioso, verdad?

En todo caso, en lo que sí que coinciden todas las definiciones que he encontrado es que se trata de frutos con poca cantidad de agua en su estado natural y que están envueltos por una cáscara seca y dura, procediendo de plantas, árboles y arbustos diferentes.

Entre todas las variedades, las más consumidas son:

  • Almendras
  • Avellanas
  • Cacahuetes
  • Castañas
  • Nueces
  • Pistachos

Consumidos con moderación, los frutos secos son realmente saludables, siempre y cuando se tomen en su estado más natural y no, por ejemplo, con extra de sal o añadiéndoles azúcar, miel y otros aditivos que podemos encontrar hoy en día en los frutos secos.

De hecho y como dato curioso, cabe mencionar que un estudio publicado en el New England Journal of Medicine demuestra que incluir en la dieta un pequeño puñado de pistachos, almendras, nueces, cacahuetes o avellanas, no sólo nos ayuda a controlar el hambre de manera saludable y a adelgazar, sino que también reduce en un 29% las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares y en un 11%, el riesgo de padecer cáncer.

Propiedades y beneficios de los frutos secos más consumidos

Es cierto, los frutos secos nos aportan calorías, pero de una manera saludable, ya que son ricos en fibras y grasas saludables. Esto a nivel general, pero si te parece, vamos a centrarnos en las propiedades de cada uno de los que acabo de mencionar más arriba:

  • Almendras: son ideales para tomar antes o después de hacer deporte, porque nos aportan energía. También son excelentes aliadas para aquellas personas que desean reforzar sus huesos y dientes, ya que son ricas en calcio y, por tanto, también vienen genial para aquellos niños a los que les cuesta consumir leche (eso sí, tu hijo tendrá que tener más de 5 años – los pediatras no las suelen recomendar antes, por temas de atragantamiento). Del mismo modo, son excelentes para combatir el cansancio. Además, su aporte de Omega 9 las hace muy recomendables para prevenir enfermedades como el Alzheimer.
  • Avellanas: ricas en fibra y Omega 9, se aconsejan para reducir problemas de salud cardiovascular y el colesterol malo en sangre. Es uno de los frutos secos con mayor cantidad de grasas saludables. En este caso, los expertos recomiendan consumir las avellanas al natural, en lugar de tostadas. Eso sí, si lo vas a hacer de la primera manera, procura que vengan con la cáscara y quítasela, sólo, cuando la vayas a consumir. Si las dejas al descubierto, es más fácil que se estropeen, algo que no ocurre con las avellanas tostadas.En este segundo caso y aunque siguen siendo muy nutritivas, es verdad que pierden ciertas propiedades, pero también tienen un sabor más intenso. Todo depende del uso que les quieras dar y del objetivo que persigues al consumirlas.
  • Cacahuetes: antes de nada te diré que la mayoría de las propiedades de los cacahuetes se encuentran en la fina piel roja que los rodea. Así que si eres de los que la quita, te invito a que dejes de hacerlo y que los consumas al natural. Hierro, magnesio, fósforo o potasio son algunos de los minerales que más destacan de esta variedad de fruto seco, además de ser ricos en vitaminas y grasas saludables. Entre algunos de sus beneficios para la salud cabe mencionar que son buenos para prevenir enfermedades circulatorias, del corazón y algunos tipos de cáncer. En el caso de las mujeres, son excelentes para reducir los síntomas premenstruales, así como los sofocos y, en general para todo el mundo, para mejorar el estado de ánimo y reducir la tristeza.
  • Castañas: son bajas en grasas y ricas en carbohidratos. Entre sus principales beneficios cabe mencionar que se trata de un fruto seco muy fácil de digerir y, de hecho, se recomienda mucho en caso de problemas gastrointestinales, como gastritis o irritación en el estómago. Por otro lado, son excelentes para aportar energía, por lo que consumirlas antes o después de hacer deporte, así como en días en los que estés muy cansado y necesites fuerzas, puedas hacerlo gracias a las castañas. Con 4 ó 5 será suficiente. Además, resultan saciantes, por lo que si estás en una dieta de adelgazamiento, son un excelente tentempié.
  • Nueces: son, sin duda, la estrella de los frutos secos por todas las propiedades que nos aportan, pero también es cierto que su consumo ha de ser moderado. No más de 4 ó 5 al día y teniendo en cuenta nuestra actividad diaria y el resto de los productos que ingerimos al cabo del día. Son especialmente recomendables para personas que tengan colesterol alto, hipertensión, diabetes o retención de líquidos, porque les ayudan a mejorar su salud. Además, son un buen aliado para los estudiantes y para los deportistas. En este último caso, las más recomendadas son las nueces de macadamia, por su alto contenido en grasas saludables (principalmente, Omega 9).
  • Pistachos: ricos en proteínas, fibra y potasio y bajos en grasas, los pistachos son especialmente recomendables para reducir el colesterol y como complemento en dietas de adelgazamiento. También son buenos para personas que tienen problemas a la hora de ir al baño. Del mismo modo ayudan a regular el azúcar en sangre y previenen el daño celular.

Consejos sobre el consumo de frutos secos

Ahora que ya tienes más claros los beneficios de los principales frutos secos, conviene recordar algunos consejos a la hora de consumirlos:

  • A diario y con moderación: no se trata de pegarte un atracón. Normalmente, con 3-5 piezas de cada uno es suficiente para que nos beneficiemos de sus propiedades, además de darnos un pequeño placer culinario. Eso sí, es importante tener en cuenta que no debemos tener una vida sedentaria y que nunca van a sustituir una comida principal, aunque pueden ser un excelente tentempié.
  • Consúmelos al natural: sin sal ni azúcar añadido u otros ingredientes que muchas marcas comerciales añaden a sus productos. Además, aquellos que tengan pieles finas, como las almendras o los cacahuetes, tómalos con las mismas, ya que en esas pieles van parte de sus propiedades.
  • ¡Ojo con los niños!: aunque la edad varía, en general, a partir de los 5 años los niños pueden consumir frutos secos. Eso sí, hay que tener cuidado de la manera en la que los consumen. Explícale cómo han de hacerlo y vigila que los coman despacio; sin prisas. Son excelentes para su salud, no lo dudes, pero hay que tener cierto cuidado.

Pistachos ecológicos para ti

 

 

Y aquí va la última parte de este texto. Efectivamente, en Aromas de Té nos encantan los frutos secos, así que hemos puesto a tu disposición paquetes de pistachos ecológicos y cultivados en Castilla La Mancha, tostados al natural y sin sal, de manera que los puedas disfrutar al máximo y beneficiarte de todas sus propiedades. ¡Pruébalos aquí!

Y, por supuesto, no te pierdas tampoco nuestra infusión de moringa y frutos secos, ideal para comenzar el día y recargar pilas o hacerlo a media mañana, así como tras hacer deporte.

Pero, ¡ojo! No es el único té que encontrarás reforzado con las propiedades de los frutos secos; también te invitamos a probar nuestro té oolong semifermentado con nuez, el refrescante té verde almendra, con jengibre y manzana que es de producción ecológica y te volverá loca y es un excelente tentempié a media tarde o para después de comer.

Por último, te invitamos a que comiences el día con un té negro pistacho, en especial si tienes que estudiar o una gran carga de trabajo que requiere de mucha concentración. Si prefieres café, también tenemos café con pistacho, muy agradable para después de comer, así como el café de Brasil a la avellana. ¡Te esperamos!