¡Por fin hemos estrenado verano oficialmente! Si esta primavera nos ha traído cambios bruscos en el termómetro y la lluvia ha dejado paso al sol de una forma constante, el verano se presenta también con variaciones en las temperaturas: los aires acondicionados que activamos para huir del calor son, muchas veces, perjudiciales para nosotros y nuestra familia y la salud se resiente. ¿Quién no se ha quedado alguna vez sin voz durante el verano? Eso es debido al abuso de las bebidas frías y los granizados, así como de soportar el contraste entre el calor de la calle y el frío de muchas oficinas.

También debemos tener cuidado con los helados y granizados, ya que afectan directamente a nuestra garganta pudiendo causar afonía, disfonía (pérdida parcial de la voz), ronquera, e incluso puede derivar en la aparición de fiebre o tos. Cuando el calor apriete evita los hielos en las bebidas o los granizados, por el bien de tu garganta. Además, el verano es una de las épocas en la que más disfrutamos de las actividades al aire libre y si alzamos la voz o gritamos en exceso, también se puede resentir nuestra garganta.

No sólo hay que tener especial cuidado con la garganta en esta época que comienza si no que durante el período escolar y sobre todo en los cambios de estación como otoño y primavera, la mayor parte de los niños se contagian con resfriados, amigdalitis o gripe: la gripe, junto con el resfriado, son las enfermedades que más quebraderos de cabeza dan a los padres y a las personas que conviven con niños en su día a día. Si eres padre sabrás que, cada poco tiempo, tendrás una llamada de la guardería para recoger a tu hijo por una de estas causas y si eres docente, también recordarás haber tenido que coger una baja por este tipo de afecciones.

Infecciones víricas y bacterianas, afecciones frecuentes de garganta

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la gripe “es una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis”. Para curar la gripe, entre otras recomendaciones, conviene descansar, beber mucho líquido y tomar antivirales.

Además de tener gripe, gracias a las bajas defensas de nuestro organismo, podemos sufrir catarros o resfriados, que se caracterizan por la aparición de mocos, congestión nasal, estornudos y también tos y dolor de garganta. Además, tanto en el colegio de nuestros hijos como en el metro o en el trabajo, podemos sufrir de amigdalitis y faringitis: afecciones que se caracterizan por la inflamación de la mucosa de la faringe. La faringitis comienza con un pequeño resfriado y suele venir acompañada de una amigdalitis, es decir, que si sufres de faringitis posiblemente tus amígdalas se hayan visto infectadas también con pequeñas placas de pus. Entre los síntomas están la irritación de garganta, el dolor al comer, la fiebre y, en ocasiones, están acompañadas de un dolor de oído y mandibula.

Es cierto que todavía no disponemos de vacunas para poder luchar contra estas dos infecciones provocadas por los virus y las bacterias como son los estreptococos del grupo A, por lo que todos nuestros esfuerzos deben estar centrados en prevenirlas. Además, se ha demostrado hace muy poco tiempo, que los seres humanos estamos desarrollando una resistencia cada vez mayor a los antibióticos que nos prescribe el médico para tratar estas enfermedades otorrinolaringológicas, por lo que debemos preparar a nuestro cuerpo para que desarrolle las defensas necesarias para luchar contra ellas.

¿Trabajas con la garganta? ¡Cuídala!

Un cuidado especial e intensivo de la garganta y de la voz también tienen que tenerlo aquellas personas que las utilizan como herramienta de trabajo. Si eres cantante, locutor de radio, vendedor o doblador de películas y series, estarás de acuerdo en que tu voz necesita mucho más cuidado y mimo. Además de protegerte ante los cambios bruscos de temperatura, tienes que incluir en tu rutina diaria una serie de hábitos saludables que ayudaran a mantener tus cuerdas vocales hidratadas y en forma.

Claves para cuidar de tu garganta

Tanto si trabajas con tu voz como si no, los consejos para cuidar nuestra salud no varían en exceso. Te damos algunas de las claves que deberías tener en cuenta para evitar afonías y, también, los temidos gallos que ya han hecho a España famosa en Eurovisión este último mes:

1. No hablar en exceso ni gritar: evitar en la medida de lo posible los bares llenos y con música alta para que no tengas que forzar la garganta al mantener una conversación. Además, también debes reducir el consumo de tabaco y sustancias tóxicas ya que ensucian las cuerdas vocales y provocan ronquera.

2. Beber mucho líquido como tés e infusiones con agua y evitar el alcohol: muchos de los problemas que se desarrollan en la garganta a la hora de cantar o tener que doblar la voz a diferentes personajes, es la aparición de ronquera o de las flemas que se forman gracias al consumo de lácteos. Debes evitar también la sequedad en las cuerdas vocales por el alcohol. Por eso, los expertos recomiendan beber mucho agua y a temperatura ambiente, pues si la bebemos muy fría o muy caliente puede resultar perjudicial para la garganta.

3. Seguir una dieta equilibrada: tanto si usas tu voz como herramienta fundamental para trabajar como si no es recomendable seguir una dieta equilibrada; pero hay que tener en cuenta que una de las molestias que se debe evitar a la hora de cantar es la aparición del reflujo o acidez estomacal. Durante el canto, se utiliza el diafragma por lo que se debe de procurar no desarrollar este síntoma y que llegue a la faringe.

4. Proteger la garganta: del frío intenso en invierno y del frío de los aires acondicionados en verano con un pañuelo o bufanda. Además de protegerla de los agentes exteriores, debes cuidar tu voz internamente haciendo ejercicios de calentamiento y rutinas de entrenamiento para que puedas desarrollar tu tarea profesional con garantías.

Seguramente existen infinidad de remedios farmacológicos que te ayudarán a prevenir estas afecciones o a mejorar tu voz, pero si quieres prevenir antes de tener que recurrir a ellos, te damos buenas opciones que puedes empezar a poner en práctica ahora mismo.

Plantas medicinales y tés para cuidar la garganta

Existen infinidad de plantas medicinales y algunos tés que nos ayudan a prevenir, reducir y eliminar algunas de lasinfecciones y problemas de la voz y la garganta que hemos mencionado y de una forma natural.

Entre ellas está el jazmín, que ayuda a combatir la gripe (si ya la tenemos) y es una gran aliada a la hora de prevenir diferentes infecciones. Si la infusionas junto al té verde puedes beneficiarte se sus propiedades antioxidantes. Para tu mayor comodidad puedes adquirir esta mezcla en pirámides.

El regaliz también es una planta de las que te puedes beneficiar a la hora de cuidar tu garganta. Tiene propiedades antiinflamatorias y expectorantes, por lo que si ya estamos pasando por una infección de la garganta, nos ayudará a reducir los síntomas. También se ha utilizado frecuentemente, tanto en Oriente como Occidente, como un buen remedio para calmar la tos: las pastillas Juanola, con extracto de regaliz, son una gran prueba de ello. Si prefieres tomártelo en infusión, no te pierdas esta infusión de menta y regaliz que, además, es una buena alternativa si utilizas tu voz frecuentemente, ya que permite refrescar la garganta sin utilizar los caramelos de menta que la suelen resecar en exceso.

Si lo que quieres es no caer en una enfermedad otorrinolaringológica, el escarabujo es una planta ideal para ello, ya que su fruto contiene entre diez y cincuenta veces más vitamina C que el limón. Una forma divertida de tomarla en familia es en forma de infusión: te proponemos la Infusión Bahama ya que contiene manzana, piña y coco entre otros ingredientes exóticos que sin duda te hará volar por un momento a las islas del mar caribe.

Si quieres prevenir la tos, el tomillo es la planta indicada y la puedes encontrar junto al té roiboos en la infusión roiboos resfriado. Está indicada también como remedio antiséptico ya que elimina los gérmenes y las bacterias causantes de la amigdalitis y faringitis y reduce los síntomas de la afonía. Es, además, calmante y ayuda a conciliar el sueño, por lo que si tienes un concierto o actuación importante al día siguiente, puede llegar a ser una de tus infusiones de cabecera.

La manzanilla es recomendada también por sus efectos antialérgicos y sedantes, lo que sin duda nos ayudará a calmar los síntomas de las afecciones de la garganta. La infusión de manzanilla puedes encontrarla en pirámides o a granel y acompañarla con canela o con miel si quieres que te aporte suavidad a la garganta.

Otra de los remedios naturales más utilizados en el norte de Europa, donde el frío suele ser una constante durante el año, es el jengibre: ayuda a combatir el mal aliento, es antiinflamatorio, evita las dolencias del aparato respiratorio, la acumulación de virus en la garganta y también la acidez.

Uno de los tés que puedes realizar con la raíz de esta planta medicinal es la infusión de jengibre, que puedes acompañar luego con zumo de limón y unas cucharadas de miel y que te ayudará a aclarar tu garganta. Si quieres ayudar a prevenir los dolores de garganta tan comunes en esta época prueba la Infusión Carpe Diem que además de jengibre tiene naranja, manzana y melón, lo que la hace especialmente apetecible en el verano que vamos a comenzar y sin nada de teína.